Conecta con nosotras

Actualidad

Hector Colunga: “Hay un Estado del Bienestar mucho más frágil de lo que se piensa”

Mar de Niebla impulsa junto con otras entidades sociales la Red Asturiana de Apoyo y Cuidados.

Héctor Colunga, director de Mar de Niebla.

“Cuando se decreta el estado de alarma, las instituciones presuponen que todo el mundo tiene internet, que todo mundo tiene dinero para comprar alimentos, que todo el mundo tiene movilidad…. Un mundo de unicornios que tiene muy poco que ver con una realidad que es mucho más jodida”. Así de rotundo se muestra Héctor Colunga, director de la fundación Mar de Niebla, ubicada en la Zona Oeste de Xixón. La entidad lideró en los primeros días del estado de alarma la respuesta social a una crisis que agravó la situación de muchas personas ya vulnerables antes de decretarse el confinamiento. Colunga señala que Mar de Niebla partía de una ventaja, al conocer muy bien la realidad de los barrios obreros de Xixón, en los que lleva años trabajando, pero también apunta que mientras la respuesta sanitaria fue rápida, la social tardó mucho más. La administración estaba confinada, adaptándose al cierre de los espacios físicos y el teletrabajo, e incluso los bancos de alimentos fueron desbordados por una situación imprevista y desconocida. A día de hoy, entidades sociales, Cruz Roja y los servicios del Ayuntamiento de Xixón, están trabajando codo con codo en atender las necesidades de personas mayores, desempleadas sin recursos o con dificultades económicas agravadas por la crisis. Sin embargo, en los días de la emergencia, en medio de un enorme caos, fue la respuesta social la que salvó situaciones muy complicadas. Concretamente, en esos primeros 9 días del estado de alarma, Mar de Niebla repartió 6.000 kilos de comida y atendió a 448 personas.

“Se pide a los niños y niñas que sigan las clases on line cuando muchas familias ni tienen internet ni ordenador en casa”.


Las situaciones a las que los trabajadores y voluntarios de Mar de Niebla se han enfrentado han sido en ocasiones muy duras, personas sin alimentos que habían ido aguantando gracias a familiares y vecinos hasta que no pudieron más, o que pedían algo tan básico como un colchón para dormir. No obstante, la pobreza muchas veces no tiene rostros tan obvios, y puede encarnarse por ejemplo la falta de una conexión a internet o de un ordenador. Las horas del día encerrados en casa sin apenas oferta de ocio se hacen mucho más largas para quienes no tienen acceso a la red, pero Colunga señala además que “se pide a los niños y niñas que sigan las clases on line cuando muchas familias ni tienen internet ni ordenador en casa”. Por eso, una de las primeras acciones de Mar de Niebla fue facilitar 26 tablets del colegio público Miguel Cervantes, del Cerillero, a las familias sin equipos informáticos, casi un 10%.

En esos primeros momentos de crisis “habilitamos un fondo de 1.500 euros para compras de alimentos, material escolar y otras necesidades con lo que capeamos esa semana”, señala Colunga, que, en todo caso recuerda que Mar de Niebla no nació para repartir alimentos. “Esta crisis está agudizando la desigualdad social preexistente, y poniendo de manifiesto que hay un Estado del Bienestar mucho más frágil de lo que se piensa”, señala Colunga, que considera urgente poner en marcha un ingreso mínimo vital para todas las personas en dificultades. El anuncio del Gobierno de instaurar una renta en este sentido, llega con retraso, en opinión de Colunga, “casi después de un mes de situaciones muy complicadas”.

Voluntarias de Mar de Niebla. La entidad ha repartido ya más de 6.000 kilos de alimentos.

Mar de Niebla está ahora impulsando una coordinación de las respuestas “desde abajo” a la situación de emergencia social. Junto con asociaciones y colectivos de toda Asturies han puesto en marcha la Red Asturiana de Apoyo y Cuidados, y señala que es en los pueblos donde la auto-organización está más avanzada: “la zona rural con menos recursos se ha organizado mejor que las ciudades. Tienen, por así decirlo, la mirada comunitaria mucho más incorporada a su ADN

Diego Díaz Alonso
Escrito por

Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y forma parte del consejo de redacción de Nortes.

2 Comentarios

2 Comments

  1. Reiki Adrenalínico

    11 abril 2020 a las 10:07

    Otro que quiere pescar subvenciones en río revuelto privatizando la asistencia social. Por otro lado que se ponga como ejemplo el Colegio Cervantes es como para hacérselo mirar. Repartir tablets de poco vale si no se tiene conexión y francamente conozco padres con hijos en ese colegio y no están para nada contentos con el centro.

  2. Hector Colunga

    11 abril 2020 a las 23:36

    ¿Pescar subvenciones en río revuelto? ¿Privatizar “asistencia” Social? Solo el uso del término asistencia ya denota muchas cosas. Me encantaría que conocieras todo lo que se está haciendo desde una entidad como Mar de niebla (y muchas otras) que han dado un paso al frente para ayudar a muchísimas gente que se ha visto abandonada.

    Y pongo como ejemplo el Colegio Cervantes y toda la comunidad educativa de la zona oeste de Gijón. Por que hacen un trabajo increíble. Suerte que tienen los niños y niñas de contar con un centro que sabe interpretar el reto que tiene la educación hoy en día… El tiempo dará la razón.

    Un saludo

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

Notas sobre la posibilidad de un nuevo republicanismo español

Actualidad

Marchónos Yoli

Actualidad

CSI anuncia que recurrirá a “todos los medios” para salvar el empleo en Vauste

Actualidad

“No queremos una gestión nostálgica del patrimonio minero”

Entrevistas

Asociación Cultural Nortes de Asturias © 2020 · Centradas en la periferia

Nortes en redes