Cachondas perdidas y a lo loco

Rodrigo Cuevas y Perra de Satán repasan la iconografía que las pone cachondas perdidas, aunque en la pandemia se hayan sentido completamente muertas

Recomendados

Elena Plaza
Elena Plaza
Es periodista, formadora en cuestiones de género, contadora de historias y enredada entre ruralidades.

‘Completamente muertas pero cachondas perdidas’ son las consecuencias del encierro pandémico. Así se confesó Perra de Satán este domingo a Rodrigo Cuevas en el marco del festival Fiasco, celebrado en Mieres a lo largo de esta semana, como venimos contando desde Nortes, después de las penurias de vivir en un piso de 50 metros cuadrados, sin luz natural, compartido con un travesti. Y es que, aunque se sintió un tanto muerta, “mi coño estaba más vivo que nunca. El milagro es que después de ese encierro en esas condiciones esté todavía viva… Y la falta de luz me apagó y todavía no he encontrado la antorcha que me encienda”.

Y así, una va y la otra viene, fueron intercambiando aquellos iconos que las ponen cachondas perdidas en un particular vermú con proyecciones que acabó en karaoke cantando el Chachachá del tren.

El Auditorio Teodoro Cuesta, escenario elegido para rematar Fiasco. Foto: Tania González

Cuevas reconoció la suerte de vivir en pueblo y en pareja durante la pandemia, lo que no que no quitó para que también intercambiara con Perra de Satán y el público asistente aquellos que le ponen “cachondo mental”. Como Juan Gabriel, a quien “lo descubrí la semana pasada y no sabía la pluma que tenía. Era íntimo de Rocío Durcal y lo que quería era tema con el marido, y creemos que lo hubo”.

Y es que el efecto escenario produce un efecto multiplicador, como le reconoció Perra de Satán a Cuevas “cuando te contoneas y nos pones cachondas”. Para eso quizás Miguel Bosé, con quien la primera tuvo su despertar sexual y se dio cuenta de que “me gustan los maricones”. Un problema a la hora de que ella satisfaga su deseo sexual, como observó el asturiano, a lo que la otra respondió: “prefiero estar con maricones y no follar, que con heteros y follar”.

Y mientras una hablaba de la serie Elite, “sin mucha trama pero mucho folleteo”, Cuevas le contó que su despertar llegó con un DVD y un pack de películas que recibieron en su casa que incluía Doberman, Show girls y Carne Trémula, obra de Pedro Almodóvar que contribuyó, como toda su filmografía, a crear referentes audiovisuales homosexuales y en su caso a reconocerse como maricón.

Después de compartir intimidades, posaron para Nortes a la salida del Teodoro Cuesta. Foto: Tania González

Siempre queda el Tinder, herramienta por ende en los últimos tiempos, que, según señaló Perra de Satán, ha vuelto a sus inicios tras “haber degenerado en carnaza ya”. Ese cambio le llevó, después de haberse visto Elite entera, a vivir la fantasía erótica encontrando fetiches como al que denominó “el quinqui de Vallecas”, y que recreó en el actor José Luis Manzano, que protagonizó ‘La estanquera de Vallecas’.

A Cuevas más que los quinquis le ponen los cantadores de tonada, en concreto la cántabra, con camisa abierta hasta el ombligo, enseñando poderío, mientas que para Perra de Satán es el chándal gris, “el wonderbra de los hombres”. Aquí hubo cierto desencuentro por culpa de las malas calidades del tejido, que “no hace paquete gordo y se da de sí si guardas el teléfono en los bolsillos o se deforma por las rodillas. Hay que comprar un chándal muy pequeño para que a la cuarta puesta ya te quede bien”. Además de que puede ofrecer cierto aspecto desaliñado.

Vermú, risas y cachondas perdidas.

También hubo hueco para los que denominaron sapiosexuales: aquellas personas que ponen cachondas mentales a nivel intelectual, “te ponen tres veces más cachonda, igual que las que salen en un escenario son tres veces más sexys”. Porque todo el mundo sabe que se puede ser muy sexy, pero si no se es inteligente “por la mañana no les invitas a desayunar”. O también ocurre si se es sieso, como comentó Perra de Satán del actor Quim Fernández, “completamente sexy pero nada que ver con el papel que desarrolla en Primos, que su drama es su inmadurez. Algo que les ocurre a los hombres hetero, que como viven en el privilegio más absoluto, poseen una inmadurez porque no saben resolver conflictos y se quedan atrapados en los 15 años”.

Perra de Satán pidió perdón por la gordofobia, el clasismo y el racismo a la hora de sentir deseo, “aunque yo sufra gordofobia y ahora la lance para fuera, pero el deseo es así” y reconoció que “mi tipo de hombre es el gigante, fuerte pero no de gimnasio, con barriguilla, peludo y de barba tupida”.

Y en lo que ambos coincidieron es en el tórrido vídeo de C. Tangana con Nathy Peluso en la catedral de Toledo, “con un arzobispo como el que tienen que anda denunciando el uso de iconografía religiosa en videoclips y van y le meten un gol por toda la escuadra con éste que grabaron allí”, concluyó Rodrigo Cuevas.

Actualidad

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here