CaixaBank después del ERE: Escasez de plantilla, presión de los jefes y “postureo” con los clientes mayores

Daniel Álvarez Junco, de CCOO, denuncia el mal servicio de la entidad bancaria, que promete una mejor atención a la clientela de la tercera edad sin dotar de medios para ello a sus trabajadores

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Bernardo Álvarez
Bernardo Álvarez
Graduado en psicología y ahora periodista entre Asturias y Madrid. Ha publicado artículos en ABC, Atlántica XXII, FronteraD y El Ciervo.

Tras la fusión de Bankia y La Caixa para dar lugar a CaixaBank, en marzo del año pasado, se iniciaron las negociaciones para el recorte de la plantilla. El acuerdo entre la empresa y los sindicatos, firmado el pasado mes de julio, contemplaba la baja de 6452 empleados en todo el país, 55 de ellos en Asturias. Esto ha supuesto, en nuestra comunidad, un recorte del 18,77% de la plantilla total, formada por 293 trabajadores; y el cierre del 22% de las sucursales del banco (13 de las 59 que existen en Asturias).

Daniel Álvarez Junco, delegado sindical en la entidad bancaria por Comisiones Obreras, se veía venir todo lo que pasó después: “En los ERES grandes, si no se calculan bien las cifras pasa lo que pasa ahora: que no se puede mantener la misma actividad con 55 empleados menos. Y nos tememos que en un par de años va a venir otro ERE”. Con la integración, dice este trabajador, “empieza el caos”.

Cajeros de CaixaBank en Oviedo FOTO: Iván G. Fernández

Álvarez asegura que “esos trabajadores no sobran, porque así es imposible mantener las oficinas abiertas sin incidencias y dando una buena atención al público”. Para el sindicalista la plantilla de CaixaBank está “en una situación insostenible, y soportando una presión comercial como nunca antes. Estamos en el punto de mira de la opinión pública, dando la cara ante los clientes cuando son los de arriba los que tienen que buscar soluciones”.

Los objetivos comerciales, lejos de reducirse tras el ERE, “pretenden que sean un 50% mayores estando las oficinas como están”. Esto redunda en clientes haciendo cola durante horas ante las oficinas, quejas por la mala calidad del servicio, trabajadores sobrepasados y con ansiedad y muchas horas extra: “Hemos conseguido que se haga un programa específico para contabilizar las horas extra, pero hay presiones de arriba para que la gente no las apunte”.

Lo que le están pidiendo a la dirección con sus últimas movilizaciones son “más medios para dar un buen servicio de atención al cliente y que se garantice que haya una inclusión financiera para toda la clientela con un empleo de calidad, sin ansiedad y sin hacer horas de más”.

Critica el sindicalista que CaixaBank, al igual que otras entidades financieras, está haciendo “postureo de cara a la opinión pública” con sus promesas de ampliación del horario de caja y de prestar más atención a los mayores: “¿Con qué medios van a hacer eso? Todo este postureo va a durar 3 o 4 meses, hasta que se pase la moda”.

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2 COMENTARIOS

  1. Además de lo dicho aquí, añadiría EI cambio de estructura d la Caixa con respecto a Bankia, con la apariencia de una cafetería más que de un banco tradicional, la necesidad de pedir cita para que te atiendan y la dedicación de los empleados a otras actividades no bancarias cómo intentar venderte un seguro, un móvil, placas solares o un piso.

  2. Es lo que hacen todas las empresas que absorben a otras, echan a todos los antiguos empleados por sus beneficios adquiridos por los años de antigüedad. Para contratar nuevos pagándole mucho menos y sin los beneficios de los anteriores trabajadores, es una vergüenza y un fraude al sistema pero permitido por el propio sistema. Y ese es el tipo de empresarios que existen en la hoy en día.

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