Belén Suárez Prieto, Premio de Derechos Humanos de La Ciudadana por su “ejemplo para la ciudadanía”

Promotora de los Desayunos y las Meriendas Solidarias del Oviedo Antiguo, compagina su compromiso social con el activismo cultural en diferentes frentes.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

La Ciudadana ha decido conceder su Premio de Derechos Humanos de 2022 a Belén Suárez Prieto, “por todos los años que lleva dedicados a contribuir a que los Derechos Humanos estén más cerca de los colectivos más vulnerables de la ciudad de Oviedo”. En palabras de la asociación cultural ovetense “Belén se ha convertido en un ejemplo para la ciudadanía, en una reafirmación de que sí se puede hacer algo y en una de esas personas imprescindibles a las que se refería Bertolt Brecht”. La galardona ha mostrado su gratitud por el premio, pero también su sorpresa: “nunca pensé que lo que hago desde este diminuto rincón del mundo, al lado de los restos de una muralla, de un gasómetro, de calles empinadas, era algo por los derechos humanos. No se me había ocurrido”.

Nacida en 1968 en Oviedo/Uviéu Belén Suárez Prieto es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo/Uviéu y trabaja como correctora de textos del Parlamento asturiano. En septiembre de 2013, en plena crisis económica, y mientras el Gobierno de Mariano Rajoy llevaba a cabo los mayores recortes sociales de la historia de España, junto a un grupo de voluntarios y voluntarias promovió los Desayunos Solidarios, que se llevaron a cabo primero en la sede de la Asociación Partycipa y, después en la cervecería Ca Beleño, hasta su fin en diciembre de 2016, cuando el gobierno local de izquierdas puso en marcha un servicio de desayunos escolares en los colegios de Oviedo/Uviéu. Dos años más tarde, en septiembre de 2018, Belén Suárez Prieto y su equipo de voluntarios ponen en marcha las Meriendas-Cenas solidarias del Oviedo Antiguo con el objeto de ser lugar de reunión de personas diversas, migrantes y autóctonas. Durante el confinamiento el grupo sirvió para canalizar la ayuda hacia personas que se habían quedado sin ningún ingreso.

Las Meriendas, que se celebran cada quince días en un local distinto del casco antiguo de la ciudad, quieren ser una respuesta cívica a los discursos xenófobos y de odio. En palabras de su promotora “tienen la última pretensión de ser un minúsculo dique de contención del avance del racismo, de la xenofobia y del indecente clasismo, que se pasea como si los señoritos fueran tolerables y estéticos”. También, desde las Meriendas, se ayuda a las familias que participan en ellas con donativos, fundamentalmente de alimentos no perecederos y de productos de higiene personal.

Además de su labor social, Belén Suárez Prieto, empedernida melómana, desarrolla una actividad paralela como agitadora cultural a través de la promotora musical El Tiempo Delicuescente, con la que ha organizado tributos a algunos de sus músicos más admirados, como Chet Baker, Thelonious Monk o Janis Joplin. Es asimismo autora del libro “La canciones: lavar los párpados en la lluvia” y colaboradora habitual de Nortes.

El premio de Derechos Humanos de La Ciudadana consistente en un trofeo, obra del escultor ovetense Ánxel Nava, se entregará en junio en un acto público. En la anterior edición, la ganadora fue la activista saharaui Sultana Khaya, para la que Súárez Prieto ha tenido unas palabras de reconocimiento.

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