El extraño caso del mercadillo de Gascona

Los ediles quedan absueltos, pero la máquina del fango ha funcionado a la perfección en la ciudad en la que nadie ha sido juzgado por el escándalo de Villa Magdalena.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Ha sido el destino. Mientras en Madrid la Audiencia Nacional condenaba al PP por un verdadero caso de corrupción, la trama Gürtel, hoy en otra capital, esta más pequeña, Oviedo, la Audiencia Provincial absolvía al difunto tripartito de izquierdas de un falso caso de prevaricación. Capítulo final de cuatro años de idas y venidas judiciales por la autorización de un mercadillo ecológico en la calle Gascona. Denunciados en 2018 por una asociación de vecinos que confunde la legítima defensa de sus intereses particulares con algún tipo de derecho al veto sobre el uso y disfrute del espacio público, los ediles del tripartito tuvieron la mala suerte de que su denuncia cayera en manos de Miguel Ángel Carbajo Domingo, el juez que desde el Juzgado 3 de lo Contencioso-Administrativo trató de tumbar en 2007 la Ley de Uso del Asturiano, y más recientemente dificultar la aplicación de la Ley de Memoria Democrática en Oviedo.

El cambio de nombres de las calles franquistas de la capital asturiana ha sido otro de los grandes culebrones judiciales que se han vivido en la capital en los últimos tiempos, y ahí estaba también, Miguel Teijelo, abogado del PP en su cruzada porque el General Yagüe tuviera una calle y el profesor Juan Benito Argüelles no, y asimismo abogado de la acusación vecinal por el mercadillo de Gascona.

“Había gente que quería ver a los ediles de izquierdas sentados en el banquillo con cara de Los hermanos Dalton

Que haya llegado a juicio un caso tan endeble, dos veces archivado, y en el que la Fiscalía y los vecinos han terminado retirando unas acusaciones que no se sostenían, solo se explica porque había gente que quería ver a los ediles de izquierdas sentados en el banquillo de los acusados con cara de Los hermanos Dalton. Solo por darse este gustazo ha merecido la pena, supongo que estarán pensando. Por ese momento y por todo lo anterior. Cuatro años de noticias que contribuyeron a desgastar al primer gobierno de las izquierdas ovetenses en 25 años, y a meter el miedo en el cuerpo a los ediles. “El objetivo es que no gobiernes, que te limites a gestionar lo que ya había, que no innoves ni hagas nada nuevo por temor a ser acusado de prevaricación” comenta uno de los ediles absueltos a propósito de la campaña de denuncias vivida por el gobierno peor tratado de la historia de Oviedo.

Los ediles quedan absueltos, pero la máquina del fango ha funcionado a la perfección en la ciudad en la que nadie ha sido juzgado por el escándalo de Villa Magdalena y tantos otros. El periodismo debería dejar constancia de lo primero, pero también de lo segundo.

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