El gigante siderúrgico ArcelorMittal disparó un 80 % sus beneficios en el primer trimestre del año con respecto al mismo periodo de 2021, pese a que la guerra en Ucrania obligó al grupo a paralizar temporalmente sus operaciones en ese país para proteger tanto a sus empleados como a las instalaciones.
En concreto, ArcelorMittal registró unas ganancias de 4.125 millones de dólares (unos 3.891 millones de euros) en los tres primeros meses del año, frente a los beneficios de 2.285 millones de dólares (2.156 millones de euros) que obtuvo entre enero y marzo de 2021.
Estos resultados se vieron apoyados por un incremento notable de los ingresos, que crecieron casi un 35 % en el primer trimestre para alcanzar los 21.836 millones de dólares (20.596 millones de euros) y derivaron en un resultado bruto de explotación (ebitda) de 5.080 millones de dólares (4.795 millones de euros), un 56,7 % más.
Para el consejero delegado de la siderúrgica, Adita Mittal, se trata de unos resultados “sólidos” a pesar de reconocer que se vieron “ensombrecidos” por la guerra de Ucrania y un contexto, además, “agravado por la escalada de presiones inflacionistas en todo el mundo”.
“Esto demuestra la resiliencia de nuestro modelo de negocio, caracterizado por la diversidad geográfica y de categorías de productos y por la integración vertical”, añadió el máximo responsable ejecutivo de ArcerlorMittal, grupo que ha ido reanudando “paulatinamente” su actividad en Ucrania y en la actualidad mantiene uno de los tres altos hornos en funcionamiento.
En particular, el 11 de abril arrancó de nuevo la producción en un horno que representa aproximadamente un 20 % de la capacidad de producción de arrabio en la ciudad ucraniana de Kryvyi Rih, por lo que la producción de mineral de hierro se sitúa entre el 50 % y el 60 % de la capacidad.
A nivel global, y aunque las condiciones de mercado son “favorables” y las perspectivas fundamentales a largo plazo son “positivas”, la siderúrgica prevé que el consumo de acero se contraiga “ligeramente” este año con respecto a 2021.
De hecho, en el primer trimestre, ArcelorMittal registró una producción de mineral de hierro de 12 millones de toneladas, casi un 10 % menos que el mismo trimestre de 2021, mientras que la producción de acero bruto se contrajo un 7,4 %, hasta las 16,3 millones de toneladas.
Con todo, la deuda bruta del grupo se situó al cierre del primer trimestre de este año en 8.700 millones de dólares (8.208 millones de euros) y la deuda neta se redujo un 20 % desde el inicio del año, hasta los 3.200 millones de dólares (3.019 millones de euros).
Además, la siderúrgica dio cuenta de una serie de proyectos de “crecimiento estratégico” cuyo objetivo es impulsar un “aumento sostenible” de la rentabilidad, como el incremento de la producción en Tren de Bandas en Caliente en México, que “avanza adecuadamente” con una capacidad de 2,5 millones de toneladas al año.
ArcelorMittal también destaca dentro de este capítulo el aumento del presupuesto a 3.650 millones de dólares (3.444 millones de euros) para proyectos estratégicos hasta 2024, al tiempo que mantiene sin cambios las inversiones previstas para el ejercicio actual, que ascenderán a 4.500 millones de dólares (4.246 millones de euros).
“Hemos aprobado inversiones selectivas que apoyarán nuestros planes de descarbonización y seguimos financiando proyectos con una sustancial rentabilidad en mercados que presentan un elevado crecimiento. Y todo ello sin comprometer la solidez de nuestro balance financiero ni la retribución a los accionistas”, enfatizó Adita Mittal.
La compañía, que tiene previsto repartir un dividendo base por acción de 0,38 dólares (0,35 euros) en junio, anunció también una ampliación de la cuantía de su programa de recompra de acciones de este año hasta los 2.000 millones de dólares (1.887 millones de euros).