“Quirón llega porque tenemos unas listas de espera desmedidas y unos centros de difícil acceso”

Ana Carpintero, veterana sindicalista de la CSI, analiza las causas que explican la irrupción de clínicas Quirón en Gijón.

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y dirige el Centro de Interpretación del Cine en Asturias. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y el diario digital migijon. Colabora en la Cadena Ser. Su último libro, junto a Rubén Paniceres, se titula "Ceniza a las cenizas. David Bowie y la revolución visual de la cultura pop" (Ed. Rema y vive).

Día a día, lucha a lucha, Ana Carpintero se ha ido haciendo una historia del sindicalismo femenino, feminista, beligerente y combatiente. Sanitaria jubilada, dirigente sindical de la CSI, mujer movilizada y en permanente estado de combate, analiza la situación de la sanidad pública asturiana tras la pandemia y el aterrizaje de la clínica Quirón a Gijón. Listas de espera, una atención primaria saturada, el regreso de una nueva ola, la rabia y la ira de los profesionales de la sanidad.

Quirón necesitará sanitarios, enfermeros, médicos cuando aterrice en Gijón. Se deduce de su implantación que se detraerán de la sanidad pública, en el SESPA. Me gustaría que el lector comprendiera como interactúa la sanidad pública y la sanidad privada a través de vasos comunicantes, desde la perspectiva de una sanitaria que ha defendido los derechos de los trabajadores de la sanidad.

El Quirón es una alerta a una situación sobrevenida. Nuestra sanidad padece, como en el resto de comunidades, la privatización de ella. Que Quirón haya desembarcado en Gijón no es fortuito. Una parte de nuestra población ya está asignada a un hospital como Jove, que debería estar dentro de la red pública. Hay muchos centros privados dentro nuestra área. Tenemos que tener en cuenta que Cabueñes siempre fue un hospital pequeño en la dotación de personal y el número de camas. Antes de la pandemia, las camas supletorias pasaban de las 400 o 500 a 100 más. Y eso ahora no es posible. La pandemia nos permitió aliviar esa situación al establecer una distancia mínima entre camas o entre pacientes de 65 centímetros. Ese número de camas, ahora no las tengo. En general, en los últimos años, en nuestra comunidad, lo que ha pasado es que se ha bajado inmensamente el número de camas. Eso es un auténtico problema. Por poner un ejemplo, el HUCA tenía 1200 camas en 2014 y hoy no llega a 900.

Se está utilizando desde el ámbito de la gestión clínica un discurso que anticipa un cambio de la atención sanitaria, ya que adquiere más prevalencia la atención domiciliaria de determinadas dolencias frente a la atención hospitalaria. Y de esa manera se explica o justifica la reducción de camas y, en general, de la dimensión del gasto público de la sanidad.

Diferentes foros de la comunidad sanitaria alertan de ese bajón de las camas hospitalarias, en las que estamos por debajo de Europa, y también del bajón del personal sanitario que deberíamos tener previsto hace años. La pandemia pone en alerta esta situación. Quirón viene a demostrar que hay un nicho de negocio. Si la iniciativa privada aterriza en GIjón es porque ha descubierto que existe ese nicho de negocio. Significa que lo público está fallando a la hora de prestar los servicios sanitarios. Quirón llega porque tenemos unas listas de espera desmedidas y unos centros de difícil acceso. Esta situación conduce a un incremento de los seguros privados, tanto a las consultas a especialistas o como a la medicina generalista. Llegan con eso. Como gestor de los servicios públicos, no puedes hacer las afirmaciones que se han hecho.

A quién se refiere

Al consejero de Salud y a la alcaldesa de Gijón. Es para hacérselo mirar.

Ana Carpintero. Foto de David Aguilar Sánchez.

En los últimos cuatro años, en Andalucía, se ha venido privatizando la sanidad pública. ¿Hay una mala gestión?, ¿hay falta de previsión?, ¿la única manera de asistir a los pacientes es estableciendo unas condiciones de negocios? En definitiva, ¿Hay un ánimo ideológio o es negligencia en la gestión?

Existe un ánimo ideológico de las derechas y del PSOE también. Es terrible. Hay una directriz, quizá con un mayor descaro. Antes había margen para reconducir. En ese marco, as declaraciones del consejero restando importancia a la implantación de un hospital privado y afirmando que son un complemento a la sanidad pública, resultan una barbaridad. ¿Cómo se atreve? Está reconociendo que es un mal gestor o un chapuzas. En el Principado se observa que no hay proyecto y se dirigen hacia políticas neoliberales. Cuando se trabaja para la inmediato sin prever los objetivos del medio y largo plazo, se acaba desembocando en esta situación. En la política de recursos humanos, yo sé las jubilaciones que se van a dar. Una política decidida a corregirla y previsora sabe que se nos va a dar un problema serio dentro de 4 o 5 años. No hay médicos pero es que anteriormente no había enfermeras. La política de privatización y negocio se crea a partir de estas circunstancias. En Madrid se crearon aquellos grandes hospitales a cuyas empresas se les concedía terrenos públicos para una iniciativa privada. El pufo quedaba después para la sanidad pública. Al tiempo, se desangraba a los hospitales públicos de personal para dotar de sanitarios a los privados.

“Dentro de cuatro años tendremos un serio problema con las contrataciones eventuales porque la plantilla no se renueva”

El consejero de Presidencia reconoce que en el próximo presupuesto se equilibrará la inversión de infraestructuras y tendrá prioridad sobre el de servicios públicos. Ante esa manifestación tan radical y desprejuiciada que ataca al elemento más identitario de Asturias, sus políticas públicas, cómo se organiza la izquierda ante ese discurso. Lo digo porque no percibo que haya recibido demasiada contestación.

Cuando hablas de sanidad y servicios públicos no valen paños calientes ni trampas. Antes había una ley aprobada por todos los partidos, la ley 15/97, que abría la llave a la privatización. Actualmente, ha salido el gobierno con la Ley de Equidad que dice que se están poniendo cercas al campo y que será difícil. Derogar esa ley anterior ya es jodido, pero más aún meter el articulado de la Ley de Equidad en el articulado de la Ley de Sanidad. Esa ley no es garante. Permitirá la privatización. Hay una ILP para derogar esas leyes

¿Cuántos enfermeros hacen falta en el sistema asturiano para ofrecer una sanidad pública con garantías?

No te lo puedo decir. Tenemos un problema: tenemos muchos sillones y hay escasez de personal. Es un problema severísimo de organización. Andamos en cuadros. NO tenemos una relación de puestos de trabajo definida. En la función pública todos están definidos, hay una tasa de reposición, y en sanidad no. En la sanidad asturiana existe una plantilla que se aprueba cada año que no es, ni con mucho, la realidad que sufre el sistema. Tenemos una plantilla orgánica de 14.000 sanitarios aproximadamente y necesitamos 17.000 o 18.000 personas sin las cuales no podría funcionar. Tenemos una plantilla flotante. El “icetazo” del plan de estabilización nos hizo polvo. Es como si nos reconocieran esa plantilla orgánica pero a ese colchón de 3000 eventuales necesarios no los reconocen. Dentro de cuatro años tendremos un serio problema con las contrataciones eventuales porque la plantilla no se renueva.

“Si fortaleces la primaria, las urgencias de tarde se frenarán”

Los directores de áreas sanitarias cuando estudian la organización del personal sanitario están alertando de esa depresión demográfica en las plantillas sanitarias.

En las escuelas de enfermería, en las facultades de enfermería, está parte de la solución, donde hay que hacer algo. Esas previsiones que ya sabes. En el 2009 está hecho el plan de recursos humanos en el que ya se sabía cuanto personal se iba a jubilar y con los recortes, dejaron unos agujeros demoledores en las tasas de reposición

¿Qué opinión le merece el perfil del gerente del Área Sanitaria V de Cabueñes?

Madre de dios… No es lo que necesitamos.

¿Por qué?

El Area V arrastra desde hace muchos años muchos problemas de plantilla. Es un hospital viejo que hay que remodelar, con una grave escasez de camas. Eso se ha ido encallando dentro de la estructura. SE necesita alguien que de un varapalo, con suficiente valentía, con decisión. Ese puesto de trabajo no es un alivio para los años que le quedan, exige coger el timón, conociendo el hospital al que vas. Si a mi me proponen ir a otro sitio tienes que valorar el lugar y si estás capacitado para gestionarlo.

El director del Area V procedía de otro comunidad

Yo creo que venía escapando. Cabueñes es un sitio problemático. Dispone de una plantilla quemada y en precario. Hablo de consejeros, directores. Todos reconocen que trabajamos bajo mínimos. Es un sitio difícil de hincar. En los servicios encuentras diferencias. Antes de la pandemia, en los servicios había empuje, ganas de trabajar, de innovar, investigar. Eso es un hospital que tiene vida y en muchos servicios, a costa de esa puta saturación que tenemos de personal, ya no se hace. Y cuando llevas años arrastrando esa piedra, es difícil de cambiar.

¿Qué perfil se necesita?

Una persona que tenga el coraje, valentía y libertad para decir que se acabó y que no sea una huida hacia adelante, ni pretenda dar una pintadina a la fachada, escudándose en obras que voy a hacer y que no voy a hacer cuando por dentro lo tengo hecho una mierda. No es lo que necesitamos. El perfil, a grandes rasgos, debe ser el de una persona que conoce la estructura del hospital y tiene la fortaleza para cambiarla.

Ana Carpintero durante la entrevista en la Plaza del Parchís. David Aguilar Sánchez.

¿La actitud del gerente es apática?

La verdad es que cada vez que saca cosas en el twtter me pone nerviosa. Está muy bien que intervenga, pero, a veces, lo único que consigue es que rabiemos como posesas.

¿A qué se refiere?

A veces publica “Ven aquí que encontrarás el mar porque esto es el paraíso natural”. Se lo escribe a los médicos y enfermeras. Y promete contratos de 3 años. Y la gente que estamos currando, soltándose el higadillo con contratos de 3 días, se pregunta, “por favor, qué está diciendo este hombre? La gente que viene de fuera nos dura una semana. Suele actuar de la misma manera. Por favor, estén atentos. No sé si estaré mañana, porque no sé si se van a respetar mis libranzas, mis vacaciones. Una semana y me abro”. Yo no puedo vivir así pero así es como vivimos nosotras.

Tras la pandemia, el deterioro de la vida de los sanitarios ha sido constante y estructural: desde la anulación de descansos pasando por la formación.

La pandemia logró hurgar más en las heridas. La plantilla ya venía quemada de antes. Quedó mucho hastío, mucho cansancio, porque echas de menos esos mandos que no estuvieron a la altura. Se nos negaba lo evidente. Al principio nos pedían que no lleváramos mascarillas, que asustaban a los enfermos. Eso se nos dijo a nosotras. Al principio se prohibieron. Se produjeron contradicciones que son el abc de nuestro trabajo, la evidencia científica de muchos años de una realidad. Y eso te quema mucho. Cuando tocaron duras, tocaron arrebato. Cayeron muchos palos. La formación al quilo fue uno de esos palos. La carrera profesional, el desarrollo profesional… hay una parte importante de la formación pagada y es una formación de chichinabo. Se compraban los másteres y diferentes capítulos de libros y manuales. Cuando tocaron arrebato con la pandemia, tuvimos que arrimar el hombro y hacer nuestros propios protocolos y unas guías sencillas para explicar cómo funcionaban las máquinas y nuestras herramientas de trabajo. Y esas lecciones no se aprenden en los másteres. Esa formación, en determinados servicios quema mucho y quema mas la pandemia dos años. Te puedes creer que todavía no haya un protocolo del uso de los EPIS. Todavía tenemos a gente con un Epi puesto 8 horas y eso es una salvajada. Mi pregunta es ¿Cómo cuidas a tus trabajadoras? Lo hemos denunciado a la inspección y la Inspeccion le ha hecho varios requerimientos al Director. Un epi es una escafandra con gafas y con mascarilla. No transpira. Físicamente eso no se puede aguantar un turno entero o 10 horas sin que se garanticen los descansos. Eso es una barbaridad. Pues esos protocolos están sin hacer. Soportamos en la pandemia que nosotros no éramos como el resto. Si moría un familiar o un allegado, no teníamos el permiso o teníamos que ajustarlo con compañeras. Nos quitaron descansos. Terminamos el año con excesos de jornada de 250 horas y más. Esa situación a día de hoy no ha cambiado. Tienen al personal rabiado. A dia de hoy a mi me reconocieron las vacaciones en agosto y no se si las podré disfrutar porque me vienen quitando los descansos. Ahora me piden que doble otra vez porque hay escasez de enfermeras. Hay un problema de organización, de escasez, con la gente rabiada que provocará se rebele. A dia de hoy, UCI tenías vacaciones en agosto, voy a intentar dártelas, pero no lo se, tenías permisos, te los quito. Hay enfermeras que generaron 250 horas y a las que se les deben otras 250 horas del año anterior. ¿cuándo llegarán esas horas?, ¿el año que viene?

¿Y la situación será mejor en la Quirón?

Estuve escarbando, y la gente que trabaja en la Quirón tampoco va muy bien

A qué se refiere.

Las condiciones laborales tampoco son tan buenas. Al principio aterrizan con ese reclamo pero después ya no hay tal. Las condiciones, jornadas, no son tan buenas y nosotras, aún así, estamos tentadas. Viendo este desastre, a una le apetece abandonar, aunque sólo sea para poder planificar su vida.

Ana Carpintero durante la entrevista. Foto de David Aguilar Sánchez.

Hasta cuando crees que esta situación se puede soportar. POr lo que cuentas, da la impresión de que estáis mas cerca de una huelga, porque el mensaje no está permeando en la sociedad, bien porque la sociedad está fatigada o porque no encuentran una alternativa.

La pandemia eclosiono el sistema, acentuó los problemas que venía arrastrando. Y la situación nos afecta a todos: a los trabajadores, por la mala organización y a la ciudadanía porque el sistema ha hecho aguas. Las olas sucesivas no sirvieron para mejorar la organización

La atención primaria ha hecho aguas. Hay voces que creen que es mejor centrarse en la atención primaria matinal que la vespertina en la organización de las urgencias. Sería más eficiente mejorar la dotación dep ersonas por las mañanas y las tardes reducirlas

Yo estoy segura que si por las mañanas tienes una dotación al 100% con todas las consultas abiertas, las urgencias de la tarde serán bastante menos. Lo que no puede ser es que si tienes el centro de mañana a medio gas y tienes que dar una cita para dentro de una semana, colapsarás las urgencias de tarde, acaparándola en primaria como en especializada. Madrid es un ejemplo. Cerraron una cantidad importante de centros de salud manteniendo un servicio de enfermería, todo eso es un desastre. Las urgencias se incrementaron un 50%. Si garantizas esa primaria fuerte, frenarás lo que te llegue por la tarde. Una cosa distinta es que una vez a la semana hagas un turno de tarde. Hay que hacer servicios resolutivos, servicios domiciliarios centralizados, garantizando la asistencia en el resto.

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1 COMENTARIO

  1. Hay cosas que no entiendo, con mi salud voy a donde quiera, no veo por que esta señora se empeña en limitarme el acceso a la sanidad que a mi me de la gana, que pida mejoras en la publica por supuesto, pero tanta inquina con la Quirón es un pelín obsesivo, como hablar en presente, “me concedieron las vacaciones en…. y no se si las podré disfrutar” ya está jubilada pero el enfoque da a entender que sigue activa y en cuanto a necesidad de doblar obvio que no debería de ser así, pero entiendo que los pacientes no se atienden solos, ella misma se apunto al reenganche de jubilado/as para vacunar ¿eso si era asumible y ser voluntario para doblar no?

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