Última oportunidad para salvar de la ruina al monasterio de Cornellana

Los vecinos, tras años de promesas incumplidas, se toman con escepticismo la asignación de un presupuesto para su rehabilitación: "Hasta que no veamos el andamiaje nos lo cogemos con pinzas"

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Bernardo Álvarez
Bernardo Álvarez
Graduado en psicología y ahora periodista entre Asturias y Madrid. Ha publicado artículos en ABC, Atlántica XXII, FronteraD y El Ciervo.

Esta misma semana Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha adjudicado las obras de la segunda fase de la rehabilitación del monasterio de Cornellana, ubicado en el concejo de Salas, a la empresa Técnicas para la Restauración y Construcciones S.A. (TRYCSA) por un importe de más de 1,7 millones de euros y con un plazo de ejecución de veinte meses. El monasterio de San Salvador de Cornellana (siglo XI) es Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1994. Tras esta declaración, en 2015 también fue incluido en la Lista de Patrimonio Mundial como elemento vinculado al Camino de Santiago Primitivo.

FOTO: Alisa Guerrero

En el concejo, aunque saludan este anuncio, se lo toman con cautela. “Bienvenida sea, siempre que se lleve a cabo”, dice David Valiela portavoz de ‘Salvemos la Iglesia y el Monasterio de Cornellana de la ruina’, “y es que llevamos recibiendo estas noticias desde hace décadas, así que somos escépticos. Hasta que no veamos el andamiaje y a los obreros trabajando, nos lo cogemos con pinzas. Pero, claro, lo celebramos, porque este es un elemento muy importante para la dinamización turística y cultural del concejo y de la comarca”.

La asociación de la que Valiela forma parte cumple este año una década: “En 2013, los vecinos veíamos que el deterioro del techo del monasterio era muy grave, así que decidimos constituirnos como asociación para poner el problema en el foco de la opinión pública asturiana”.

FOTO: Alisa Guerrero

Sin embargo, recuerda, los problemas en el monasterio se remontan a mucho antes: “Esto viene desde 1999. Entonces, se hizo un proyecto que contemplaba una reforma integral. Se hizo una escuela taller, que iba a ser el primer paso hasta finalizar la reforma, que estaba prevista para 2003”. Lo que pasó en verdad fue que, al cabo de cuatro años, la escuela taller quedó sin uso y empezó el deterioro acelerado del espacio.

En 2015, a la vista de que el tejado se encontraba en una fase crítica, la asociación consiguió que el Principado actuase de urgencia para evitar el derrumbe del mismo. Tras esa obra, el monasterio salió de la Lista Roja de la Asociación Hispania Nostra, en la que se recogen los monumentos históricos en riesgo de ruina. Pero el monasterio, una vez más, quedó olvidado por las administraciones y, a los pocos años, volvió a figurar en dicha lista.

FOTO: Alisa Guerrero

¿Cuál es el estado actual del monasterio, y cuáles sus principales daños? “Por dentro es un esqueleto”, responde Valiela, “no hay muros y, desde abajo, se ve el tejado. No hay pisos arriba, las maderas están muy dañadas, hay muros que no existen, otros que están combados…En el interior no hay nada en buenas condiciones. El claustro está más o menos bien, pero se están desprendiendo algunos de los ornamentos del techo, hay ventanas que están rotas…”.

Valiela no oculta su indignación ante el penoso estado del edificio y, sobre todo, ante la indiferencia y despreocupación de las autoridades. “El año que viene se va a celebrar el milenario del monasterio”, explica, “y no es normal que esté así y que no se vaya a poder celebrar un milenario en condiciones dignas. Hubo tiempo suficiente para hacerlo, pero no hubo voluntad”.

FOTO: Alisa Guerrero

Para Valiela se trata de otro episodio más del abandono del Occidente asturiano: “Si el monasterio estuviera en una zona central de Asturias, estoy seguro de que no estaría en estas condiciones desde hace tanto tiempo. Y duele, porque son tantos años oyendo anuncios, presupuestos, y estamos igual que hace diez años. Los vecinos de Cornellana llevamos dos años esperando por esto, y estamos igual con las carreteras, con el argayo…La gente se marcha, porque no ve futuro”.

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