Izquierda Unida concurrirá en las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo como Convocatoria por Asturias, una coalición a la que se sumarán Más País e Izquierda Asturiana, dos partidos pequeños pero con los que IU aspira a ofrecer una imagen de apertura y pluralidad que le permita presentarse ante el electorado como la referencia asturiana de Sumar. El objetivo de IU, así lo ha manifestado su coordinador, Ovidio Zapico, en reiteradas ocasiones, es formar gobierno con el PSOE de Adrián Barbón. En la coalición creen que el derrumbamiento de Cs obligará a la Federación Socialista Asturiana ha pactar con la izquierda. Es algo a lo que hasta ahora se ha resistido el presidente asturiano. En Podemos Asturies también participan de esa hipótesis.
El otro objetivo de IU de cara al 28 de mayo es reforzar su poder municipal. Presentará listas en 60 de los 78 concejos asturianos. En Ribadesella/Ribeseya concurrirán junto a los independientes Pueblu, y en Carreño con Somos Carreño, anteriormente en la órbita de Podemos. Sólo en dos concejos, Avilés y Cangas de Onís, irán en confluencia con Podemos.

Las difíciles relaciones entre IU y Podemos en Asturies darían para una tesis doctoral. Vamos a resumirlas aquí de un modo mucho más sencillo. Mientras IU tiene su bastión en las cuencas mineras y la montaña central asturiana, Podemos es más fuerte en las ciudades. Lo que debería haber favorecido una alianza virtuosa basada en la complementariedad, dio sin embargo lugar a una feroz competencia por un espacio coincidente. Así están las cosas desde 2015. Cambia Avilés, marca local en la que confluyen ambas formaciones, ha sido la excepción en esta rivalidad entre los dos partidos.
Nueve alcaldías
Las elecciones de 2019 supusieron un histórico retroceso de IU a nivel autonómico. La coalición pasó de 5 a 2 diputados. Su representación más baja en la historia autonómica de Asturies. Sin embargo, la coalición logró conservar casi intacto su poder municipal. Las excepciones fueron la pérdida del Ayuntamiento de Llangréu, en la cuenca del Nalón, y la derrota del tripartito de izquierdas en Oviedo/Uviéu, donde IU era en todo caso el socio menor de un gobierno de coalición con el PSOE y Somos Oviedo, agrupación municipalista vinculada a Podemos.

Las alcaldías de IU se concentran en territorios con pasado minero, Mieres, Pola de Lena, Morcín, Riosa, Teverga y Quirós, en dos concejos de la comarca de Avilés, Castrillón e Illas, y en Grao, histórica alcaldía comunista desde la Transición democrática. Es decir, en localidades medianas y pequeñas de la Asturies roja, poblaciones de tradición minera y obrera, si bien también en algunos casos con un fuerte componente ganadero. En IU son conscientes de su fuerza en el medio rural y cuidan una imagen que les diferencia de la “izquierda urbanita”. No son una fuerza animalista, y en el controvertido tema del lobo siempre ha marcado distancias con las posiciones más proteccionistas de Podemos, una fuerza más urbana, y con menor implantación territorial.
Recuperar pie en las grandes ciudades
La paradoja de IU es que su momento de mayor debilidad en la política autonómica ha coincidido con su momento de mayor fortaleza municipal. IU creció a nivel en 2015, con la crisis del PSOE y el giro a la izquierda de una parte del electorado progresista. Luego la ola bajó, pero retuvo la mayoría del poder local alcanzado. Con nueve alcaldías IU está muy lejos del hegemónico PSOE asturiano, con 53 alcaldesas y alcaldes, pero supera al PP, con siete ayuntamientos, si bien uno de ellos es Oviedo/Uviéu.
“La paradoja de IU es que su momento de mayor debilidad en la política autonómica ha coincidido con su momento de mayor fortaleza municipal”
La otra paradoja de IU es que muchos votantes quieren al partido para gobernar su pueblo o villa, pero no para que les represente en la Junta General. Un caso paradigmático es Mieres, la “joya de la corona” de IU Asturies. Gobernada de manera ininterrumpida por Aníbal Vázquez desde 2011, sus éxitos electorales deben mucho al carisma de este minero jubilado que llegó a la política local procedente de CCOO y del asociacionismo cultural. Con Vázquez Mieres ha experimentado grandes avances en urbanismo, sostenibilidad, cultura y recuperación del patrimonio minero. Sin embargo, muchos de los que votan a Vázquez en las elecciones locales no lo hacen luego por su partido en las autonómicas. Mieres, uno de los primeros municipios de España en tener alcalde socialista, el minero Manuel Llaneza, en 1911, sigue teniendo un fuerte voto al PSOE en otro tipo de comicios.
“Mucha gente vota al paisano o la paisana porque les convence como alcalde, pero no por las siglas”, apunta una fuente de la dirección, que señala las dificultades para trasladar el “buen hacer municipal” del que IU presume a las elecciones autonómicas. Y es que no siempre ser querido como gestor local significa que el ciudadano apoye incondicionalmente a ese mismo partido para otros escalafones de la administración autonómica. Le pasó en los años 70 al Partido Comunista Italiano, con una gran fuerza municipal y regional que no se traducía siempre en las elecciones nacionales. También en la actualidad al último gran partido comunista de Europa, el portugués. Muchos de los que votan a la tercera fuerza municipalista portuguesa se decantan luego en las generales por los socialistas o el Bloco de Esquerda, que representa en Portugal a una izquierda más parecida a Podemos.

El reto que se marca IU de cara a estas elecciones es recuperar presencia institucional en Oviedo/Uviéu con el fichaje de Gaspar Llamazares, así como crecer en Xixón, donde su representación ha caído a mínimos históricos desde la irrupción de Podemos en 2015. Esperan que esto, la imagen de paz y estabilidad interna, y el empujón de Iñigo Errejón en campaña se traduzca en un crecimiento del voto autonómico, sobre todo en las ciudades, la asignatura pendiente de una coalición que en los últimos años ha perdido atractivo entre el votante urbano de izquierdas. No obstante, el éxito o no de esta estrategia dependerá mucho de qué pase con su principal competidor en el espacio de la izquierda alternativa. El futuro de Podemos Asturies, inmerso en una profunda crisis existencial, y que en 2019 dobló en representación autonómica a IU, es a día de hoy una incógnita. Habrá que ver cómo se resuelve su campaña, y qué pasa con Adrián Barbón, bien percibido por todo el electorado progresista. Puede beneficiarse más que IU de unas aguas que bajan revueltas en la formación morada y “pescar” incluso un buen puñado de votos en la coalición.



























