Heredero del Centro Obrero La Justicia, proveniente del republicanismo federal y el movimiento anarquista primigenio de La Felguera (Langreo), el Centru Social Autoxestionáu La Xusticia arrancó hace ahora 7 años.
El local de la antigua Justicia, fundada en torno a 1903, si bien la fecha exacta se desconoce, tenía sitio para, aproximadamente, 1600 personas sentadas y una biblioteca enorme que contaba con más de 20.000 libros. Junto a la CNT se convertiría en la otra pata del movimiento libertario de la cuenca del Nalón.
Sería en octubre de 1937, con la entrada del Ejército franquista, cuando las tropas regulares y las caballerías hicieron arder el local, quemando todos los libros y destrozándolo todo, quedando así en estado de abandono. Años más tarde, en los 60, harían un trueque con los dominicos que decidieron tirarlo y hacer una iglesia en el lugar del local. Sería el fin definitivo del conocido centro obrero.

Fundada en 1910, la CNT gozaba de un claro predominio en una Felguera convertida en uno de los mayores centros de difusión anarquista en Asturias. Durante todo el franquismo actuarían sin interrupción en la zona siendo partícipes de la mayoría de los acuerdos logrados en esas fechas. Cobraron importancia entonces figuras como la de Higinio Carrocera, vinculada a su aprendizaje en La Justicia. Nacido en Barros, trabajador de los Talleres de Laminación de la factoría Duro Felguera y sindicalista partidario de la acción directa, el conocido como “héroe de El Mazucu” sigue inspirando actualmente al movimiento libertario. También Aquilino Moral, obrero viruso que comenzó a militar en 1915 y no dejó de hacerlo hasta sus últimos días, en 1979. A través de sus memorias se puede hacer un recorrido por la evolución del movimiento libertario en Asturias desde esos primeros años de fundación de la CNT. Sería en un local que él mismo regentaba en el barrio La Pomar donde se celebraron las reuniones abiertamente desde 1975, local que hoy en día acoge La Xusticia.

Tras su cierre a mediados – finales de los 90, hubo varios intentos de recuperación del centro en La Felguera, aunque ninguno de ellos tendría éxito. No sería hasta 2016 que el sindicato recuperaría su actividad gracias a la aportación de la familia de Aquilino. Carlos Tejón, militante de la CNT, explica como poco a poco fueron avanzando en la reconstrucción del local que ya un día acogió a la organización: “En 2016, cuando retomamos la actividad a través del sindicato, hablamos con Manuel, nieto de Aquilino, que nos cedió gratis la planta de abajo (donde estaba antes el local)”. Contribuirían así, de alguna forma, a seguir el legado de su abuelo. “Allí llevamos funcionando hasta este año que hemos podido comprar la primera planta y el bajo, la verdad que con unas condiciones muy buenas porque ellos saben que era lo que quería Aquilino”. Ahora el local, a nombre del sindicato, acoge la sede de la CNT y el centro social La Xusticia.
“La CNT gozaba de un claro predominio en una Felguera convertida en uno de los mayores centros de difusión anarquista en Asturias”
El Centru Social Autoxestionáu La Xusticia ha ido recuperando con fuerza el espíritu de La Justicia, que fusionaba sindicalismo y cultura. A pesar de los intentos por acabar con este centro libertario, al tratar de quemarlo en enero de este mismo año, algo que recordaba lo ocurrido 120 años atrás, solo lograron fortalecer su unión tras llevar a cabo, paleta y fregona en mano, una remodelación forzosa del lugar. “Vino mucha gente a colaborar, a limpiar, a colocar la biblioteca otra vez, pintar el local entero… Al final, tirando de las habilidades de los militantes, algunos eléctricos, otros fontaneros o carpinteros, entre todos en un par de semanas lo arreglamos y quedó casi mejor de lo que estaba”, asegura Tejón.
Siempre es un buen momento para una inauguración por lo que en marzo, tras el incendio, reinauguraron el centro y, ahora, con motivo del séptimo aniversario han elaborado uno de los programas más grandes de todos los que han hecho: “No pensamos en hacer algo tan grande pero, al final, cada uno fue proponiendo una cosa y nos juntamos con bastantes actividades”, asegura.

Guiados por los principios básicos que siempre movieron a la gente de La Felguera, “cumplir en el trabajo, ser solidarios entre los trabajadores y la emancipación por la cultura”, La Xusticia acoge unas jornadas repletas de asambleas y reivindicaciones. Entre ellas, este año han optado por compensar los actos con mayor presencia de mujeres, algo que desde la asamblea consideraron “importante y que era algo que había que mostrar”. Otros temas significativos que se han tratado y seguirán tratando hasta el 11 de mayo, último día del programa, son la lucha del SAD; el conocido pero no reivindicado tema de la lucha de Duro Felguera; ponencias de personas destacadas y la exposición “Nun llores llucha”, entre otras cosas. Todas estas actividades tienen lugar en el CSA La Xusticia, excepto una celebrada en La Llocura (Mieres). “Decidimos celebrar un acto en la Llocura para reivindicar un poco las cuencas mineras y presentar un libro que salió de las jornadas que impulsamos desde la Xusticia y que habíamos editado nosotros mismos a través de una editorial afín”, apunta Tejón.
La cultura, siempre parte del movimiento revolucionario de La Felguera, ha ido de la mano de este centro social en el que siempre tuvieron claro que “la única manera de emanciparse era a través del conocimiento y la autoeducación. Educarse en unos valores distintos del sistema y ser capaces de pensar cada uno por si mismo para tener unas capacidades de pensamiento crítico que solo se pueden atraer a través del conocimiento y la cultura”, añade. Es por eso que cada año deciden realizar varias actividades con motivo del aniversario.
En cuanto a la organización del centro, mientras que el sindicato está encargado de la parte laboral, el centro social se encarga del resto del proceso: “hay un grupo de consumo, donde se reparten cestas de verdura ecológica y hacemos pedidos a productos de primera mano, por ejemplo, ahora estamos con productos del SAD que es solidario para las compañeras; también grupos de montaña, una biblioteca grande, etc.”, asegura.
Al fin y al cabo, recuperando y evolucionando desde aquella primera Justicia, y al igual que todos los centros anarquistas que se abrieron en España en ese tiempo, la actividad sindical estaba muy relacionada con el fomento de la cultura. Por eso, este centro libertario abarca todo lo relacionado con las actividades culturales, sobre todo, una cultura alternativa y crítica con el sistema que permitiera a los obreros informarse y formarse para ser capaces de enfrentarse a los abusos del sistema. De esta forma, si algo caracterizaba a la anterior Justicia, y se ha implantado en la Xusticia actual, es la biblioteca con la que cuenta y gracias a la cual “La Felguera pudo presumir en el primer tercio del s. XX de ser uno de los puntos de España con más suscriptores a la prensa confederal y anarquista”.
Situado en la calle Valentín Ochoa Nº5, este centro social autogestionado reúne “la presente generación libertaria que ha tomado el relevo de aquellos primeros obreros que en su día crearon el Centro Obrero La Justicia, reivindicando su memoria y su lucha en pleno siglo XXI” bajo el lema “Si nun hai Xusticia, que nun atopen paz”.



























