Desde hace poco más de un mes la artista y gestora cultural, Marta Fermín, ha instalado su taller en las escuelas de Tox, en el concejo de Navia. Un pueblo con apenas un centenar de vecinos en el que lleva viviendo 22 años, y que ahora será su lugar de trabajo. Tras casi nueve años desarrollando su vida laboral en Oviedo, ha decidido realizar un cambio que afronta “con ganas e ilusión”, convirtiendo estas escuelas de Tox en un espacio abierto, donde artistas de todo el occidente puedan venir a mostrar su obra.
Formada en la Escuela de Arte de Oviedo, y con una amplia trayectoria realizando trabajos de investigación en diferentes países de Europa, Fermín reconoce sin tapujos que no existen dificultades para implantar un proyecto artístico en la zona rural, “son todo ventajas, poder venir al trabajo caminando, la paz, la tranquilidad… el entorno natural es inspirador”, ha dicho al tiempo que se mostró agradecida con el apoyo de los organismos oficiales “están muy contentos que se instale un proyecto profesional artístico en el territorio”. A lo largo de su carrera las obras de Marta Fermín han sido premiadas en distintas ocasiones por la Calcografía Nacional, reconociendo su trabajo en la Real Academia de Bellas Artes de España con Menciones de Honor, recibe el premio Mujeres Pintoras de Asturias y representa a España en los Juegos Olímpicos de Londres con una exposición en el Barbican Center. Su trabajo ha sido invitado a distintos encuentros en Europa, Estados Unidos y Asia. Actualmente dirige el proyecto artístico Decero Creativo y es la directora de la Feria Internacional de Grabado Alma Gráfica, que combina con la dirección de la Semana Profesional de Arte de Oviedo.

Esta artista especializada en grabado y pintura, impartirá mañana su primer taller en esta nueva ubicación. “Es una experiencia de día completo desde las 11 de la mañana hasta las 20 horas, con una comida de convivencia para compartir ideas y experiencias. Es un día de disfrute, de creación y de compromiso con el arte y el entorno”. Su proyecto va mucho más allá, ya que pretende organizar a los artistas del occidente, “estoy haciendo un mapeo de la zona y ya rescaté a cinco mujeres artistas, que desarrollaban su trabajo en la comarca, con las que pretendo llevar a cabo proyectos juntas para que no se sientan solas”, ha dicho, al tiempo que detallaba que, “pretendo que este espacio sea un nexo de unión”. Su propósito es unir a los artistas y trabajar en red, “es una deuda con ellos, ya que es muy difícil salir de lo rural a los circuitos profesionales, y mi experiencia se puede usar como trampolín para llegar más lejos”.

Estas escuelas se han convertido en lugar que busca traer el arte al territorio rural, y que los vecinos y visitantes puedan disfrutar de él. Por ese motivo, Fermín también se encarga de desarrollar un programa expositivo en la capilla de Lebrón en Puerto de Vega, donde ahora mismo puede verse una exposición de su autoría, “quiero dar a conocer este espacio a otros artistas contemporáneos para que vengan a exponer aquí. Mi intención es hacer una línea expositiva coherente y traer a artistas profesionales al pueblo”.

El paso de la ciudad al mundo rural ha permitido a Marta Fermín afrontar nuevos retos, “estoy depurándome y haciendo una limpieza. Estoy empezando a tocar la escultura por primera vez y volviendo al grabado y la pintura. Espero poder mostrarlo en otoño en Oviedo, llevo un año trabajando en ello, pero estoy empezando a ver los frutos”, ha dicho al tiempo que adelantó que el próximo mes de junio, la Semana Profesional de Arte de Oviedo, “va a ser la más completa y potente”, ha dicho reconociendo que los cambios a la zona rural, “me han permitido estar más concentrada en este proyecto”.



























