La futura Ley de Vivienda, que se vota este jueves, supone un avance en la “dirección correcta”, pero se queda corta para la PAH asturiana. “Las plataformas anti-desahucios venimos reclamando una ley que reconozca la vivienda como un derecho subjetivo de todas las personas, exigible ante los órganos administrativos o judiciales, en los mismos términos que los derechos a la educación o a la sanidad”, señalan en un comunicado. “Es imprescindible que la nueva legislación reconozca la dación en pago como derecho de las familias que están viendo como las cuotas de sus hipotecas están elevándose a un ritmo exponencial, y que por ley se obligue a las entidades bancarias y otros grandes tenedores de vivienda a ofrecerlas a cambio de un alquiler social” apunta la PAH.
Desde la plataforma ven positiva la regulación de los alquileres en las zonas tensionadas, la movilización de las viviendas de la SAREB, una histórica reivindicación del movimiento, así como la ampliación del parque público de vivienda, pero consideran la nueva norma “no erradica definitivamente la lacra social de los desahucios sin alternativa habitacional, sino que simplemente prorroga dos años su paralización, situación en la que se encuentran
más de 400 familias asturianas”.
“Instamos por tanto al Gobierno y a los grupos políticos del Congreso a que durante la tramitación del proyecto de ley se introduzcan medidas valientes y efectivas que realmente consagren la vivienda como un derecho y no un bien sujeto a la especulación” señalan en el comunicado.



























