Este fin de semana tuvieron lugar Teitu y Mediu Güeyu, dos festivales asturianos con el cine y el mundo rural como hilo conductor, y en los que el entorno se convierte en parte protagonista del evento. Una fórmula exitosa, que también se desarrolla en otros lugares de España y del mundo, con referentes como Espiello, en el pirineo aragonés o Cans en O Porriño, Pontevedra, Galicia, y que en Asturies gana público con nuevos certámenes como Oriéntate en Llanes o Teitu en Somiedo, que reivindican la posibilidad de desarrollar festivales cinematográficos alejados de las urbes, las alfombras rojas y el glamour.
‘Teitu’, festival de cine montañés, es el último en llegar a esta lista. Promovido por un un grupo de personas ligadas al montañismo y al mundo del cine, celebró este año su primera edición en Pola de Somiedo, con buena acogida de público y la promesa de regresar el año que viene. El evento consistió tanto en proyecciones de cine documental como en salidas al monte y talleres.


También con un enfoque multidisciplinar, Mediu Güeyu, decano de este tipo de festivales en Asturies, celebró su duodécima edición en la aldea maliyesa de Rozaes. Cine, proyecciones de foto, conciertos y pasacalles, redondearon la programación de dos intensos días en una aldea de 120 habitantes.


Ambos festivales contaron con el apoyo de sus respectivos ayuntamientos, Somiedo y Villaviciosa.



























