Infancia y Juventud: un ministerio necesario

La situación de los jóvenes en España requiere altura de miras por parte de todo el ejecutivo y también de todos los gobiernos autonómicos.

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Daniel Sierra
Daniel Sierra
Estudiante de doctorado en Uniovi. Secretario de Formación y Batalla cultural de IU Asturias

Hace unos días un compañero me comentó que se estaba hablando de crear un Ministerio de Juventud e Infancia separado de Derechos Sociales. Desde entonces le he estado dando vueltas a si es realmente un ministerio necesario. A priori creo que tengo una alegría contenida respecto a que al final se haya creado ya que, aunque es una cartera desde la que tampoco se va a tener capacidad de forma autónoma para llevar a cabo muchas cosas, le otorga a la juventud e infancia el rango de ministerio, lo cual es en principio una declaración de intenciones. Lo cierto es que cabe preguntarse qué sentido hubiera tenido que estuviera dentro de Derechos Sociales; como si las cuestiones y problemas de estos sectores de la población fueran un mero asunto de derechos sociales. Se trata, sin embargo, de algo mucho más profundo

El principal reto que tiene este nuevo ministerio no es plantearse qué políticas concretas se van a poder a llevar a cabo, porque estando las competencias cedidas a CCAA y municipios el margen de acción no es muy grande; sino conseguir que juventud e infancia sea uno de los temas centrales tanto del debate público como del político. También se deben focalizar en que dicha centralidad se dé sin el clásico paternalismo con el que se suelen tratar tratar los temas relativos a la juventud.  

Hace unas semanas leía en Twitter (me niego a llamarlo X) que el problema de la vivienda es la cuestión agraria del Siglo XXI y la verdad es que no puedo estar más de acuerdo. La cuestión de la vivienda afecta a toda la clase trabajadora pero no de forma igualitaria. Quien más está sufriendo este problema es sin duda la juventud. Una juventud que no puede emanciparse. Una juventud que para hacerlo tiene que destinar, en Asturias, un 60% de su salario solo en el alquiler. Una juventud con un índice de desempleo altísimo. Una juventud que no puede desarrollar su proyecto vital.

Los problemas de la población joven son transversales a todos los ministerios, esto es algo que no podemos obviar. Es por ello que la nueva ministra, Sira Rego, tiene por delante varios retos: el primero es ser consciente de las posibilidades que tiene desde su cartera. El segundo, no generar expectativas que no se vayan a poder cumplir (este punto siempre siempre es complicado de gestionar). El tercero es saber coordinarse bien con el resto de los ministros y ministras del nuevo gobierno, tanto con los del PSOE como con los de Sumar. La situación de los jóvenes en España requiere altura de miras por parte de todo el ejecutivo y también de todos los gobiernos autonómicos.

En 4 años no se van a atajar todos los problemas de la juventud por muy buena coordinación interministerial que haya, pero se pueden plantar las semillas de muchas cosas. Con ello no puedo más que desearle a Sira Rego y a todo su equipo del ministerio mucha suerte y acierto, porque las personas jóvenes lo necesitamos.

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