El Gobierno del Principado destinará 26.000 euros al proyecto que permitirá cotejar el ADN de familiares de 16 posibles víctimas que podrían haber sido asesinadas en 1937 en las dos fosas de Parasimón, en Payares, Lena. Así lo anunció este jueves la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado Villa, durante la presentación junto a Pablo de Soto, director de Laboral Centro de Arte y Creación Industrial, de Parasimón, una exposición sonora y visual que podrá visitarse hasta el 20 de abril en el centro cultural para conocer los trabajos realizados en los yacimientos de Payares en las excavaciones de 2018 y 2023.
La instalación se compone de un conjunto de altavoces y proyectores dispuestos en un espacio oscuro y solemne donde los sonidos de la excavación, las voces de los familiares de las víctimas y los susurros de la naturaleza se contraponen con filmaciones de ese paraje idílico asturiano, que durante décadas envolvió el olvido y silencio de la tragedia.

Para dar vida a esta exposición, sus autores, Carlos Suárez y Juanjo Palacio han montado, en la Sala de Proyectos de Laboral, un recorrido a lo largo de un espacio de 700 metros cuadrados y 9 metros de alto, en el que los visitantes podrán sumergirse en una experiencia emocional y reflexionar sobre la importancia de conocer la verdad, hacer justicia y reparar el daño sufrido por las víctimas y familiares de la Guerra Civil española y de la posguerra. Las dos fosas de Parasimón, en las que se centra la muestra, distan unos 300 metros una de otra, en un lugar próximo al alto de Payares. Los trabajos arqueológicos del primer yacimiento se desarrollaron en junio de 2018 y en él aparecieron los restos de doce personas, mientras que de la segunda fosa fueron encontrados otros diez cuerpos en agosto de 2023.

Todos los restos pertenecían a presos del bando republicano que, en noviembre de 1937, viajaban en un camión procedente de una prisión improvisada de Moreda (Aller) y cuyo teórico destino era la cárcel leonesa de San Marcos. La Sociedad de Ciencias Aranzadi calcula que en el vehículo se encontraban 22 ó 23 personas. Un testigo, Celestino García, que en aquel entonces tenía 16 años, pudo presenciar los fusilamientos escondido en una cuadra de una zona de pastos denominada Parasimón. Al parecer, los presos fueron repartidos en dos grupos para ser asesinados y según el testigo, los falangistas destrozaron los rostros de las víctimas para impedir su identificación.
La instalación ha sido producida con el apoyo de la Dirección General de Memoria
Democrática del Principado de Asturias y la colaboración de Asociación de Familiares y Amigos “Fosa Parasimón”, Sociedad de Ciencias Aranzadi y Euskal Prospekzio Taldea.



























