Los bancos deben 1.500 millones de euros a los asturianos hipotecados en concepto de clausulas abusivas. Ese es el cálculo de la Unión de Consumidores, cuyo presidente, Dacio Alonso, ha pedido este viernes al Gobierno asturiano que intervenga para frenar lo que considera una estafa a las personas que contraen hipotecas para pagar sus viviendas, y que en su mayoría desconocen que se les debe hasta 3.000 euros.
“El Principado tiene que sancionar a los bancos que imponen cláusulas abusivas” ha reclamado Alonso, recordando tanto la potestad de la administración autonómica como su responsabilidad en un asunto sobre el que la Unión de Consumidores ha puesto en marcha una campaña informativa y de reclamaciones.
Alonso ha denunciado que “un 20% de los beneficios bancarios proceden de hipotecas abusivas”, y ha criticado que los bancos fuercen a sus clientes a ir a los juzgados para pleitear por algo que les deben.
Para la Unión de Consumidores la estrategia de las entidades financieras hace que muchos clientes desistan de reclamar lo que es suyo. Por eso la organización ha abierto hasta el 17 de enero una campaña de reclamaciones. De momento ya llevan 500 demandas contra los bancos y 20 millones recuperados por diferentes abusos financieros. La Unión estima que unas 100.000 personas hipotecadas podrían beneficiarse de las devoluciones por abusos de sus bancos.



























