Icono de la arquitectura racionalista asturiana, el antiguo edificio del Monte de Piedad de la gijonesa calle Instituto, obra de 1935 del arquitecto José Avelino Díaz, podría convertirse pronto en un nuevo y selecto hotel de lujo para pocas plazas, lo que en el argot turístico se conoce como “hotel boutique”.
Antigua propiedad de Cajastur, hoy en manos del banco malagueño Unicaja, el emblemático edificio tuvo durante décadas una clara finalidad social. Primero como Monte de Piedad, un tipo de entidades benéficas en la que las clases populares podían obtener sumas en metálico empeñando sus pertenencias por precios justos, sin recurrir a los usureros y sus abusos. Más tarde, a esta función, que está en el origen de la extinta Caja de Ahorros de Asturias, se añadió la de centro de mayores y salón de actos para ciclos de cine y actividades culturales. Dos funciones de las que centenares de gijoneses y asturianos se beneficiaron gracias a un modelo de Caja de Ahorros que reinvertía sus beneficios en proyectos de interés público.
Con la privatización de Cajastur y la liquidación de su Obra Social y Cultural el edificio quedó vacío. Durante la pasada campaña electoral IU-Convocatoria por Xixón abogó por su recuperación como bloque de vivienda joven en alquiler. La coalición pretendía así lograr un doble objetivo: rehabilitar el histórico edificio y aumentar el parque público de alquiler joven gijonés, además en el centro de la ciudad.

Unicaja sin embargo parece tener otros planes más suculentos desde el punto de vista económico: vender al mejor postor el edificio, tal y como hizo con el Monte de Piedad ovetense, hoy propiedad de la empresa COMANSA, constructora implicada durante el gabinismo en el caso Villa Magdalena, y que proyecta también un hotel de lujo en este inmueble, ubicado en plena plaza de la Catedral de Oviedo/Uviéu.
Cascada de críticas al proyecto
El portavoz municipal de IU, Javier Suárez Llana, ha denunciado este jueves el “saqueo” al patrimonio público “perpetrado” por Unicaja “ante el silencio del Ayuntamiento y el Principado” y ha solicitado al equipo de Gobierno que “reclame la devolución” del edificio del Monte de Piedad.

Suárez Llana ha recordado que el edificio se costeó “íntegramente con fondos municipales”, por lo que “en ningún caso debe servir a un banco para hacer negocio”. El portavoz de IU Xixón ha rechazado que la ciudad necesite “un hotel más” en una zona que ya tiene una “alta concentración” de alojamientos turísticos, y ha lamentado que, desde que Liberbank se fusionó con Unicaja, tanto la entidad bancaria como la fundación “han ido progresivamente desentendiéndose de los compromisos con la ciudad”, el último su rechazo a participar en la ampliación de capital del consorcio del Recinto Ferial, “del que forma parte”, para acometer inversiones de renovación.
También desde la sociedad civil han llegado críticas a los planes de la entidad bancaria, con sede en Málaga. Manuel Cañete, presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Xixón ha lamentado que un patrimonio público se esté perdiendo para ser un hotel privado: “Unicaja se está aprovechando para hacer caja, valga la redundancia”.

Pedro Roldán, presidente de la Sociedad Cultural Gijonesa, también ha lamentado “la venta, como si fueran saldos, del antiguo patrimonio de Cajastur, además para albergar proyectos ajenos a los intereses generales”. “Forma parte del saqueo de lo que fue la Caja de Ahorros de Asturias que debería ser investigado” ha denunciado CSI, sindicato mayoritario en las oficinas asturianas de Unicaja, por boca de su portavoz Marco Antuña.
A estas críticas se añade las de Greenpeace Xixón que ha cuestionado la necesidad de destinar un bloque de vivienda a seguir fomentando el turismo. “La tendencia en la ciudad debería ser crear vivienda social y ecológica” ha señalado la ONG, que teme que la operación contribuya a una mayor gentrificación del centro de Xixón.



























