Gaspar Llamazares ha alertado este sábado que “según los datos conocidos hasta la fecha se confirma que se está produciendo un verdadero hachazo con ensañamiento en la actividad cultural en Oviedo, con recortes de actividades sesgados y selectivos de entre el 30 y el 40% cuando no, directamente, de más del 80%, antesala de su supresión”.
Para el portavoz de IU, este recorte amenaza una de las “señas de identidad de Oviedo, hasta ahora supra partidista, en particular de la programación más contemporánea, alternativa y la destinada a un público juvenil”.

Llamazares ha querido añadir otro factor más oponerse a los recortes en el área que dirige David Álvarez: el impacto en la economía y el empleo de la capital asturiana. El sector cultural, una vez recuperado de la pandemia, genera ya 3.850 empleos y el 3,2% del PIB. Hablamos de trabajos relacionados con la música, las artes escénicas y plásticas, pero también del sector audiovisual, el diseño gráfico, el montaje y desmontaje de exposiciones, la producción de eventos, la sonorización de las actividades, las labores administrativas o la seguridad de festivales, conciertos y proyecciones. Según las estimaciones de la coalición de izquierdas, los recortes presupuestarios pueden suponer una pérdida de 100 pequeñas y medianas empresas y en torno a 800 empleos: una perdida del 0,5% del PIB municipal. Un impacto similar al que produjo la pandemia.

“Alertamos, junto a las personas trabajadoras del sector, que las actividades programadas se cerrarán o irán a otros Ayuntamientos y concejos mucho más sensibles con la cultura. Pedimos encarecidamente la intervención del Alcalde para que detenga este disparate”, ha expresado el líder de IU-Convocatoria por Oviedo/Uviéu.
Según las estimaciones de IU Enclave Pop, Vesu, Tiempos Nuevos y Ciudad Sonora desaparecerían, y la Semana Profesional del Arte, Cafca, Link, Cincuenter, CIMCO, Radar y Saco quedarían seriamente tocadas, y probablemente hundidas.
El riesgo de un súbito empobrecimiento cultural de la ciudad está ahí y Llamazares ha advertido del riesgo de que otras ciudades asturianas, “más sensibles a la cultura”, se lleven estos programas, tal y como ha pasado con MUSOC.



























