Los profesionales del sector audiovisual asturiano quiere cambios. El diagnóstico que hace la Asociación de Creadores Independientes de Asturias Lluces es que esta comunidad no tiene una estrategia definida para estos profesionales en una autonomía que es la que menos invierte en creación cinematográfica, donde su televisión pública carece de “un compromiso claro” con el cine asturiano y donde “ni el Gobierno del Principado, ni la RTPA, ni Laboral Cinemateca, ni Asturias Film Comission publican memoria alguna, estudio o encuesta sobre el sector audiovisual en Asturias”, algo que califican como una “anomalía nacional” y que obliga a buscar datos sobre el sector audiovisual asturiano en fuentes de fuera de la comunidad.
“Hay una falta de formación en las personas que gestionan o de las que depende en la administración el audiovisual.”
Pablo Casanueva y Lía Lugilde, ambos miembros de, Lluces, creen que “hay una falta de formación en las personas que gestionan o de las que depende en la administración el audiovisual.” Según ellos, esto es una de las causas por las que el audiovisual en Asturias sufre un gran retraso con respecto al conjunto del país. Los datos así lo indican. El empleo en este sector ha crecido en España un 35% durante los últimos diez años, sin embargo, en Asturias el porcentaje se queda en el 1,6%. Más áun: Asturias, Extremadura, Ceuta y Melilla son las únicas autonomías donde no ha crecido el número de productoras cinematográficas en la última década, mientras que en el resto del país el crecimiento medio ha sido de un 98%.

Pablo Casanueva incide en que “la inversión en jóvenes realizadores por parte del Gobierno de Asturias asciende solo a 8.500 euros anuales, un dinero que se da a través del premio Nuevos Realizadores, algo que depende de la Dirección General de Juventud y no de la Consejería de Cultura que es de la que creemos que debería depender”, afirma, “y el cine también podría depender de industria porque el cine es una industria, pero de momento pedimos que al menos nos tengan en cuenta en la Consejería de Cultura”.
“Al final se está formando a jóvenes que se tienen que ir fuera para crear o trabajar en lo suyo. No tiene sentido y es una forma de desperdiciar nuestro talento.”
Lía Lugilde continúa: “Destinan una cantidad irrisoria a los nuevos profesionales. Hay que tener en cuenta que en Asturias hay centros de formación específicos para personas del audiovisual. Pero al final se está formando a jóvenes que se tienen que ir fuera para crear o trabajar en lo suyo. No tiene sentido y es una forma de desperdiciar nuestro talento.”

Según Casanueva “en Asturias el ecosistema podría ser ideal porque existen centros en los que se forma y porque hay una televisión pública y unos festivales de renombre como es el caso del FICX, con una trayectoria de sesenta años, o el recién recuperado festival de cortometrajes de Mieres (MUFF). Los mimbres están. Hay formación, hay televisión y hay espacios para la difusión del cine, pero está fallando el apoyo institucional.”
Tal es así, que desde Lluces inciden en que no hay una persona o equipo en el Gobierno a la que poder trasladar ideas, quejas “o lo que sea”. Afirman que “tras una año de actividad y después de haber tenido interlocución con todas las formaciones políticas, Lluces sigue sin localizar a nadie en el Gobierno del Principado que esté dispuesto a dialogar y responsabilizarse de la estrategia audiovisual de nuestra autonomía.”
“No hay ninguna persona que de forma conjunta gestione las ayudas, la implicación de la TPA o los centros de formación. No hay una línea común, ninguna estrategia que pueda impulsar el sector en su conjunto.”
Lluces denuncia que “el Plan Hub Audiovisual de Europa ha destinado 1.603 millones de euros entre 2021 y 2025 para apoyar a la industria española en la producción audiovisual. Asturias no ha negociado ni un euro de esa partida. No hay ninguna interlocución con el HUB ni con el Ministerio de Cultura. No hay responsables para hacerlo en el Gobierno del Principado de Asturias.”
Creen que Asturias va muy retrasada con respecto a otras comunidades: “Todas las bases de financiación al cine y al sector audiovisual en Asturias no tienen comparación con ningún otra autonomía en España. Los criterios de valoración y objetivos siguen anclados en la era analógica mientras el resto del mundo hace 20 años que se adaptó a la era digital.” Casanueva y Lugilde creen que se podría aprender de Euskadi o Galicia “e incluso de Cantabria que es una comunidad pequeña que no cuenta con televisión pública y, sin embargo, en los últimos años ha avanzado mucho. Así que si una comunidad de ese tamaño que estaba tan atrasada y no cuenta con una televisión pública llega al punto al que está llegando Cantabria, eso quiere decir que sí hay cosas que se pueden hacer y cosas de las que se puede aprender.”

Datos sobre el sector audiovisual asturiano
Según los datos del Instituto Gallego de Estadística, en Asturias hay 618 personas dadas de alta en el epígrafe de actividades cinematográficas, de video y programas de televisión y otras 271 dadas de alta en actividades de programación y emisión de radio y televisión. Esta cifra asegura que como mínimo había 889 trabajadores y trabajadoras en el sector audiovisual en Asturias a finales de 2022. Estas cifras no recogen la discontinuidad del sector ni a los autonomos dedicados a la producción o guión.
Según el anuario de estadísticas cultural del Ministerio de Cultura, Asturias es la autonomía donde más ha descendido la actividad de la producción audiovisual en los últimos cuatro años. Representábamos el 1,8% de la producción nacional en 2019 y en 2022 ha caído por debajo del 1%.
“Recientemente la diputada del Grupo Mixto-Podemos Asturies, Covadonga Tomé, ha propuesto que las grandes producciones que rueden en Asturias contraten profesionales en compensación.”
En cuanto a la televisión pública, en sus casi 19 años de antigüedad, la RTPA “no ha realizado ningún informe, estudio o memoria sobre el sector audiovisual” a pesar de ser uno de los objetivos de la Ley 8/2014 que establece sus bases jurídicas. “Tampoco ha realizado ninguna encuesta de los resultados como servicio público, ni un estudio pormenorizado de sus resultados como servicio público. No hay ningún mecanismo previsto de diálogo con el sector y sus profesionales”, denuncian desde Lluces.
Según el estudio de DAMA “Diversidad Cultural en la Creación Audiovisual en España”, Asturias, Extremadura, Cantabria y Murcia son las comunidades con menor número de rodajes en España.
Recientemente la diputada del Grupo Mixto-Podemos Asturies, Covadonga Tomé, ha propuesto que las grandes producciones que rueden en Asturias contraten profesionales en compensación. Además la diputada ha reclamado la recuperación de los patrocinios de Laboral Cinemateca para los jóvenes del sector y transparencia en los procesos de adjudicación.
Lo cierto es que desde 2012 se han producido en España 3.821 largometrajes calificados y, de ellos, 38 se produjeron en Asturias (0,9%).
Antes de terminar, Lía Lugilde afirma que “la TPA es la tercera televisión autonómica que menos invierte en cine, pero, sin embargo, es la tercera que mejor paga a sus gestores. Son datos que deberían ayudar a reflexionar un poco sobre cómo funcionan las cosas.”
Pablo Casanueva concluye: “Lluces sigue sin localizar a nadie en el Gobierno del Principado que esté dispuesto a dialogar y responsabilizarse de la estrategia audiovisual de nuestra autonomía.”



























