¿Candidatura al mundial 2030 o candidatura al PP 2027?

En el PP de Queipo como en el PSOE de Barbón han advertido que acercarse a Carmen Moriyón para poder gobernar o mantenerse en el gobierno, implica, en ambos casos, sacrificar los intereses de sus respectivos partidos en Gijón

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Víctor Guillot
Víctor Guillot
Víctor Guillot es periodista y adjunto a la dirección de Nortes. Ha trabajado en La Nueva España, Asturias 24, El Pueblo de Albacete y migijon.

El presidente de la gestora del PP de Gijón, Pablo González, se ha desmarcado de la línea dibujada por el gobierno de Carmen Moriyón. González se ha decantado por establecer una posición política propia, ajena a sus ediles en el Ayuntamiento. Pero bajo el césped de la derecha gijonesa, bajo el césped de El Molinón, no se está discutiendo si la ciudad debe ser candidata al Campeonato Mundial de Fútbol 2030 si no quién debe encabezar la próxima lista del PP a las elecciones de 2027 en Gijón. La política vuelve a presentar su faceta más deportiva, como un competición cuyo verdadero escenario debe ser leído entre líneas, bajo el ruido de los proyectos, el canto de las sirenas y el balance final de condiciones jurídicas y económicas que han abrumado a ciudadanos y partidos durante estas semanas.

En la parte central del campo se ha erigido como defensora del no Carmen Moriyón, alcaldesa de la ciudad y presidenta de un partido, FORO, cantonalizado en Gijón después de las últimas elecciones locales y autonómicas celebradas el pasado 28 de Mayo. Gobierna la ciudad con el apoyo del PP (cinco ediles) y un concejal tránsfuga (ex-Vox), en realidad, hombre popular de toda la vida. La presidenta de FORO ha exhibido una prudencia extrema a la hora de defender su portería, calificando de temeridad para las arcas del Ayuntamiento la arriesgada apuesta del Sporting de Gijón. Pero también ha exhibido músculo político ante Pablo González. En su decisión, la de no firmar el protocolo FIFA, ha tenido el apoyo de todo su equipo de gobierno, incluidos los cinco ediles del PP.

De la prudencia a la cobardía hay un solo paso. Al menos, eso es lo que piensa el presidente del PP de Gijón, y senador Pablo González, discípulo de Mercedes Fernández, Cherines. Ninguno de los dos está por aceptar que Carmen Moriyón lidere nada y, menos aún, una candidatura del PP. Por la banda derecha, el hombre tranquilo sometido a investigación por el Tribunal de Cuentas, ha jugado con el balón del esfuerzo y las pelotas del valor para que la ciudad no pierda la oportunidad de estar en la lista de ciudades que acogen el acontecimiento deportivo más relevante del mundo. También ha jugado otro balón, el de su fuerza política dentro del PP marcando criterio político.

Un mundial es caro. Ser mundial no tiene precio. Bajo ese eslogan no se discute la autoestima de una ciudad, tan sólo se enmascara un fracaso y también quién será el candidato del PP en las próximas elecciones municipales. Quién liderará la derecha local, qué debe hacer el PP para ganar las siguientes elecciones en Gijón en 2027, cómo desbordar en votos a la izquierda en las próximas autonómicas. Ese el tablero de juego.

El PP estuvo a 750 papeletas del gobierno del Principado con un candidato paracaidista procedente de la burocracia europea. Diego Canga era gris y antipático, vivía pagado de sí mismo y expresaba una retórica gravemente luterana. Aún así, acarició el triunfo en las elecciones autonómicas. Si el FORO de Adrián Pumares hubiese desistido de presentarse a esos comicios, hoy Adrián Barbón no sería presidente del Gobierno. Por este motivo, el Secretario General de la FSA se acerca siempre a Pumares, por esa razón se acerca siempre a Carmen Moriyón, a costa de Covadonga Tomé pero también a costa de Ovidio Zapico, consejero y líder de Convocatoria por Asturias e, incluso, a costa de Monchu García, Secretario Local de la Agrupación Socialista de Gijón.

La inercia política de la derecha juega a favor del PP en la ciudad de Jovellanos si logra amalgamar a través de un acuerdo con Foro una candidatura única encabezada por Carmen Moriyón. Queda mucho tiempo para resolver esta cuestión, pero no hay duda de que se están dando pasos, de que se están transmitiendo mensajes. Los cinco ediles del PP han transmitido otro a su Presidente con su silencio bastante claro: Pablo González no gobierna y ellos sí.

El presidente del PP ha sido un hombre curtido en la derecha y la organización de su partido y, sobre todo, ha sido alguien capaz de flotar sobre un río de lava. Sus concejales en el Ayuntamiento de Gijón conforman la que aquí se ha venido en llamar la generación perdida “de los hijos de”, también conocida como la generación perdida del “Plan B”. Carecen de experiencia en los negocios y carecen de formación suficiente en la política. El Ayuntamiento es otra forma honrada de ganar dinero cuando no van bien las cosas en la empresa. Ese es el denominador común de la nueva derecha local articulada en el grupo municipal del PP. Una derecha que regatea en competiciones deportivas los fines de semana, que intenta sobrevivir a la ruinosa gestión de sus negocios o que pretende ocultar a sus padres, discretos gestores empresariales, los avatares de sus vidas y haciendas, no vaya a ser que se conviertan en improvisados herederos.

Pilar Fernández Pardo, Ángel Puamariega, Núñez Feijóo, Pablo González, Diego Canga, Mercedes Fernández y Álvaro Queipo en el Campo Valdés. Foto de Víctor Guillot

Sea como fuere, la refundición electoral de la derecha no garantiza completamente una victoria electoral en Gijón, entre otras razones porque el último resultado electoral de Foro en la ciudad guarda un porcentaje importante de votos de carácter transversal de ciudadanos que no entregarán nunca su voto al PSOE, a IU, ni tampoco al PP. Por otra parte, Carmen Moriyón ha gobernado en cada convocatoria electoral en la que ha sido candidata, pero no ha sido capaz de alcanzar una mayoría absoluta por sí misma en ninguna de ellas. Ni siquiera se ha acercado.

Bajo el ruido de las gradas, bajo el césped cimbreante y los centenarios cimientos de El Molinón, se discute, sin ninguna certeza, a la pregunta que importa: ¿una candidatura de los populares encabezada por Carmen Moriyón sumaría una mayoría absoluta en Gijón? Probablemente, no pero sí facilitaría mucho las cosas a Álvaro Queipo en Asturias. En el PP de Queipo como en el PSOE de Barbón han advertido que acercarse a Carmen Moriyón para poder gobernar o mantenerse en el gobierno, implica, en ambos casos, sacrificar los intereses de sus respectivos partidos en Gijón. Estaremos atentos.

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