Estamos asistiendo a una semana de vértigo, una de esas que marcarán la memoria de esta legislatura y, quizás, de forma crucial para el futuro del PSOE. En apenas tres jornadas, se han sucedido tres acontecimientos de notable calado político que demuestran que el Secretario General tiene baraka.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se dispondrá a presentar este jueves en el Congreso de los Diputados el trámite para la Ley de Amnistía antes de que llegue al Senado. La Ley sigue siendo una medida que no solo busca reconciliar el pasado, sino también proyectar una imagen de apertura y concordia. Veremos su efecto el 12 de mayo. Mientras tanto, este miércoles ha dejado a Alberto Núñez Feijóo en una posición bastante incómoda, al exigir la dimisión de Isabel Díaz Ayuso por las acusaciones de fraude relacionadas con las mascarillas de su pareja. Además, el presidente Pere Aragonés y los Comunes le han regalado unas elecciones en Cataluña, un movimiento que podría ser crucial para el PSC, liderado por Salvador Illa. Los astros parecen alinearse a favor de Pedro Sánchez, que muestra un liderazgo contundente y eficaz en momentos clave como este y una bonita flor en el culo.

Las palabras de Lola García, adjunta a la Dirección de La Vanguardia y gran periodista, formuladas este martes en los minutos de descuento de la mesa de análisis de Hora 25 de la Cadena Ser, fueron premonitorias. Anticipó la postura de los Comunes frente a la votación de los presupuestos catalanes y su posible consecuencia: el adelanto de las elecciones en Cataluña por parte de Pere Aragonés. Un periodista son sus fuentes y las de García son estupendas.
Es muy probable que los Comunes hayan comprometido su posición política al tomar una decisión tan crítica y corrosiva como rechazar los presupuestos autonómicos. La posición supondrá un desgaste político para Yolanda Díaz, que por ahora carece de un candidato fuerte en Cataluña y no ha designado a nadie para Europa. Durante estos días, se especulará mucho sobre la lógica que hay detrás de esta decisión. ¿Qué prima realmente en política: los partidos o los votos? ¿Las estructuras o los mandatos? Sumar, en un momento de redefinición política, deberá explicar cuál es su papel en todo este escenario.

En el horizonte próximo se vislumbran tres citas electorales en España: elecciones vascas, catalanas y europeas. Y es el PSOE quien parece estar mejor posicionado para afrontarlas, a pesar de la última encuesta del CIS. Llegará a las catalanas con la Ley de Amnistía aprobada, una jugada que puede eclipsar la relevancia de los Presupuestos Generales que el Gobierno ha optado por dejar en un cajón, confiando en que las cuentas prorrogadas le otorguen estabilidad hasta diciembre, momento para el que podrá tener asegurados los votos necesarios para aprobar los presupuestos de 2025. La última encuesta del CIS mostraba una ligera ventaja del PP sobre el PSOE, pero en noviembre, las piezas del tablero político habrán vuelto a moverse, y el PSOE podría salir reforzado territorialmente en comparación con el vuelco azul de 2023. Si logra aprobar los presupuestos del próximo año, Sánchez podrá afirmar que ha sorteado con éxito los desafíos de toda una legislatura, demostrando su habilidad para gobernar en circunstancias adversas.
































