El Gobierno defiende la “vía fiscal asturiana” frente a las comunidades que siguen el modelo Ayuso

El consejero de Hacienda Guillermo Peláez señala que acaban perdiendo capacidad recaudatoria "sin obtener nada a cambio".

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Redacción Nortes
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Te contamos lo ocurrido centradas en la periferia.

El consejero de Hacienda del Gobierno asturiano, Guillermo Peláez, ha advertido este lunes de que las comunidades autónomas que intentan “competir” con la de Madrid, “y así lo dicen”, con bajadas de impuestos con el objetivo de atraer o retener a población con rentas altas acaban perdiendo capacidad recaudatoria “sin obtener nada a cambio”.

Durante su comparecencia ante la Comisión de Hacienda de la Junta General a petición del PP para informar de posibles modificaciones en materia de tributos cedidos al Principado, Peláez ha señalado que el Gobierno regional no aprecia disparidades importantes con el resto de comunidades respecto a los impuestos de la renta o de patrimonio aunque sí hay diferencias en el caso del tributo de Donaciones y Sucesiones.

A su juicio, la denominada vía fiscal asturiana, que ha incorporado este año como novedad un tipo superreducido del 2 % para donaciones de hasta 150.000 euros, ha permitido que, al igual que con el impuesto de Sucesiones, dicho tributo haya “desaparecido” para las clases medias y trabajadoras.

Para el titular de Hacienda, de la rebaja progresiva en dichos impuestos realizada por las comunidades gobernadas por el PP “Madrid es la única que saca rédito” dado que sigue siendo capaz de captar población con grandes rentas incluso frente a aquellas con un régimen fiscal “más favorable” para esos contribuyentes.

Peláez ha incidido además en que, frente a la creencia de que las personas con grandes patrimonios hacen un menor uso de los servicios públicos, son las grandes rentas “quienes más se benefician de un estado del bienestar fuerte y cohesionado” dado que les garantiza un marco en el que su patrimonio “se crea, se mantiene y se disfruta en términos de seguridad jurídica y material”.

En esa coyuntura, ha avanzado, el Principado mantendrá la prudencia sin plantearse de momento ninguna propuesta concreta nueva en materia fiscal de cara a los presupuestos de 2025 a la espera de que se conozca la liquidación fiscal de 2022, cuyo resultado sí podría conllevar alguna modificación en el tramo autonómico del IRPF.

Así, y a la espera de conocer cómo evolucionan los datos del primer trimestre tras el cambio aplicado al impuesto de Donaciones y de monitorizar su impacto en tiempo real, el Gobierno no contempla ninguna medida adicional sobre ese tributo cuya rebaja tenía además el objetivo, según Peláez, de favorecer la redistribución general de las rentas, concentradas en los tramos de población de mayor edad.

Desde el PP, su diputado Andrés Ruiz ha considerado que la denominada vía fiscal asturiana, que apuesta por deducciones fiscales a determinados tributos en función del nivel de renta, ha terminado por convertirse “en un batiburrillo” con el que el Principado asegura reducir en 50 millones de euros la presión fiscal para este año cuando en realidad esas medidas suponen solo un recorte de 18 millones en la recaudación.

Según Ruiz, el Gobierno asturiano confronta con comunidades que se limitan a ejercer sus competencias pidiendo una armonización fiscal que refleja “un ansia recentralizadora” inesperada por parte del PSOE, pero, a la vez, renuncia a deflactar el tramo autonómico del IRPF para compensar el efecto de la inflación.

Dicha cuestión la ha reclamado también el diputado forista Adrián Pumares, que ha reclamado para Asturias una reforma fiscal aún siendo consciente de que la mayoría de la Cámara “está por la labor de subir aún más los impuestos” mientas que el parlamentario de Vox Gonzalo Centeno ha advertido de que la política tributaria del Principado “lo que consigue es que los que más pagan se acaben yendo” y que, al final, acaben “pagando la fiesta” quienes tienen rentas situadas entre los 30.000 y los 80.000 euros.

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