Hace una década Verónica Piñera, psicóloga y logopeda, decidió retornar de Madrid al norte con una idea: “Si estamos en Gijón será para hacer algo”. Deseosos de llenar cierto hueco cultural que echaban en falta en la ciudad, junto a Oriol Díez pensó primero en montar una “librería-floristería”, pero finalmente ella y su socio optaron por el “café-librería”, un formato en auge en aquellos años. Pensaban con cierta resignación que el bar iba a ser lo prioritario y que si vendían un libro al día ya se podían dar por contentos, pero se equivocaron. Hoy “La Revoltosa” de Xixón no es sólo un punto de encuentro de todo el activismo social, cultural y político gijonés, sino también una librería independiente en expansión, de referencia en Asturies.
Abrieron en plena crisis, ocupando “El Manantial”, un antiguo restaurante árabe, y ahora tienen un volumen de negocio que les permitiría crecer e irse a un local más amplio. La idea les ha tentado, y aunque les gustaría que su café-librería fuera más grande, no tienen plan de mudanza: “estamos muy encariñados con la zona, el local y la comunidad de vecinos”.

Asturies es la cuarta comunidad autónoma con mayor densidad de librerías. Sólo Castilla y León, Galicia y La Rioja superan al Principado en el número de establecimientos por habitante. El sector resiste a Amazon y al libro electrónico, y aunque en el conjunto del país el número de librerías se redujo un 6,2 % de junio de 2022 (2.977 establecimientos) a diciembre de 2023 (2.792), las plantillas estables crecieron en 4 puntos porcentuales. Según los datos del gremio, el 47 % habría necesitado incorporar nuevo personal en sus plantillas.
Asturies es la cuarta comunidad autónoma con mayor densidad de librerías
Uviéu-Xixón, ciudades libreras
Oviedo/Uviéu es una ciudad de larga tradición librera, con espacios tan consolidados como Cervantes, de cuatro plantas, fundada en 1921, así como otros de carácter asociativo, Cambalache, o especializado, Trabe. Ambas además de vender libros editan sus propios títulos. En este ecosistema cultural Matadero Uno se ha convertido desde noviembre del pasado año en la revelación de la capital asturiana. Con una programación diaria de presentaciones y cursos, la cooperativa que toma el relevo de la histórica Librería Ojanguren es un buen ejemplo del camino que toman las nuevas librerías del siglo XXI, cada vez más volcadas a las actividades culturales y a ser punto de encuentro.



También en Xixón, con todo un clásico de la librería independiente como Paradiso, Toma3, La Buena Letra, La Revoltosa, El Bosque de La Maga Colibrí o La Habitación Propia han crecido gracias a encontrar su público, ya sea a través de la especialización en una determinada temática o segmento de público, ofreciendo cafés y cañas, presentaciones, talleres, exposiciones o incluso conciertos de pequeño formato.




Fuera de campo
No hablamos en todo caso de un fenómeno exclusivamente ceñido a las dos grandes ciudades asturianas. También las librerías independientes logran arraigar en los márgenes. En Mieres el café librería La Llocura se ha convertido en una referencia imprescindible de la vida cultural de la cuenca del Caudal, con una cuidada programación que trae a este local cercano al Parque Xovellanos a autores asturianos y de toda España, algunos de ellos de manera exclusiva.
El proyecto fundado por Eva Rodríguez y Miguel Gallardo se aleja del estereotipo del café-librería asociado a público hipster y barrio gentrificado de gran ciudad, y demuestra su viabilidad también en localidades más pequeñas. Se llama La Llocura precisamente porque cuando dejaron sus respectivos empleos para fundarla todo el mundo les decía que era una llocura, que en Mieres no iba a funcionar. Erraron en sus malos augurios. Van ya para siete años.

Lo de La Llocura no es el caso más extremo. En el Oriente han logrado prosperar también librerías independientes, como Beluga en Llanes o La Librería de Pimiango, ubicada en esta parroquia de 92 habitantes del concejo de Ribadedeva, en la frontera con la vecina Cantabria. Combinando libros, presentaciones, conciertos y hostelería, esta librería de madera ha logrado hacerse un hueco en el mapa cultural asturiano despachando libros y tablas de embutidos.


Aunque cada cierto tiempo aparecen los profetas de la muerte del libro físicos, las cifras dicen justo lo contrario. Hay un boom de la edición en papel gracias a las nuevas tecnologías que permiten abaratar costes y hacer tiradas más cortas. 250 títulos diarios.
Verónica de La Revoltosa justamente preferiría que se editara un poco menos, y con más criterio. Cribar y reducir el estrés editor que impide a los títulos menos conocidos tener un recorrido y consolidarse en las librerías: “Salen cientos de libros cada semana. No da tiempo a que el libro repose”. Y si el papel aguanta, las librerías también señala la librera gijonesa: “¡No murió la radio, van a morir las librerías…!”.



























