Del amor y la guerra

Conejero reivindica en "En mitad de tanto fuego" el espíritu pacifista del mismo Arquíloco a través del amor impetuoso y desbordante de Patroclo.

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Roberto Corte
Roberto Corte
Roberto Corte (Oviedo, 1962). Vinculado al teatro asturiano desde 1980, y ligado a la autoría y dirección en el ámbito escénico, en la actualidad colabora como crítico en revistas especializadas.

En mitad de tanto fuego

Autor: Alberto Conejero

Intérprete: Rubén de Eguía

Dirección: Xavier Albertí

4 de mayo, Off Niemeyer, Avilés

La excelencia de Xavier Albertí como director está también en los espectáculos de pequeño formado con uno o dos intérpretes. Quienes hayan tenido la suerte de ver alguno de sus últimos trabajos, Don Ramón María del Valle Inclán-Gómez de la Serna y El cuerpo más bonito que se habrá encontrado nunca en este lugar, del cual es deudor En mitad de tanto fuego por su extremado planteamiento y aplomo, lo saben. Con un mínimo de movimientos logra el máximo de efectividad. Concentra su arte en una oralidad escénica que sostiene, potencia y clarifica el espesor significativo del texto literario, la “narratología” argumental. En esta ocasión el amor de Patroclo por Aquiles y los sucesos de la guerra de Troya. El joven Rubén de Eguía, que se encuentra en un momento álgido de su trayectoria profesional, barbado y descalzo, es quien se encarga de contarnos la historia sin afectación, retórica, ni artificio de ningún tipo, a corazón abierto. Cada frase suya es un dardo de intenciones, una declaración de amor y de principios, un reproche. Cada palabra un acto de protesta y de dolor y cada sílaba un pálpito de clarividencia y un subrayado, el gemido acusatorio de una esquirla que se nos clava. Toda una concatenación de designios que se presentan arropados por unos haces de luz que se cruzan sobre su rostro para que la épica del relato irradie y revele multitud de matices en la oscuridad. La cohesión armónica y radical de esos cuatro elementos sustancializados, dirección, interpretación, iluminación y texto, seducen y cautivan por igual a los espectadores durante los setenta y cinco minutos que dura la representación.

Un momento de la obra

Al autor Alberto Conejero lo vimos hace mes y medio en Mieres dirigiendo a un grupo de profesores asturianos en El mar: visión de unos niños que no lo han visto nunca. Espectáculo coral, performativo, sobre el maestro Antoni Benaiges, asesinado vilmente en la Guerra Civil por socialista y su labor docente. En su monólogo En mitad de tanto fuego la guerra y la denuncia vuelven a estar presentes, pero con claves e intenciones bien diferenciadas porque el objetivo, el estilo y la estructura son otros. Texto poético de gran calado y belleza, sin que por ello se resienta su valor dramático ni el halo de tragedia ática –el tono– con que en La Ilíada se narran los acontecimientos. El amor hacia el pelida Aquiles es el eje sobre el que gira el atormentado pathos y la desesperación de Patroclo, aunque la ambición y gloria del guerrero –la guerra y la muerte– es sobre quien recae la ira y la responsabilidad de la desgracia. Conejero reivindica el espíritu pacifista del mismo Arquíloco a través del amor impetuoso y desbordante de Patroclo, pura pulsión de vida que triunfa sobre la destrucción y la muerte desafíando el código de valores heroico. La pieza no elude los desmarques críticos ni las salidas puntuales hacia otros contextos históricos, como cuando se nos informa de los “23.000 soldados de la Wehrmacht asesinados por no asesinar” (desertores, ¿cuántos habrá a día de hoy en el ejército ruso y ucraniano, sin voz que los defienda?). Apreciaciones muy pertinentes y apropiadas, a diferencia de algún que otro reproche pacifista dentro de la contienda troyana que se resiente por demasiado explícito y exógeno, habida cuenta de que se trata de un mito donde la sangre, la heroicidad, la guerra y el dolor que acusa –también la crítica de esa violencia– son elementos indisociables y consustanciales al fatum que los define. Momentos que no le restan altura a En mitad de tanto fuego ni excelencia a un espectáculo que ya viene respaldado por el mucho éxito de público y crítica en muestras y festivales internacionales.

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