El Gobierno suprime el IVA del aceite de oliva tras haber triplicado su precio desde 2021

Se pretende evitar que el consumo vaya a otras alternativas "a priori más económicas, pero menos saludables".

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Redacción Nortes
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Te contamos lo ocurrido centradas en la periferia.

 El Gobierno va a suprimir el IVA del aceite de oliva desde el 1 de julio de manera temporal y lo incluirá permanentemente en el grupo de bienes de primera necesidad a los que aplica el tipo superreducido del 4 %, después de que su precio se haya triplicado desde enero de 2021 y su consumo haya caído un 20 %.

El Ministerio de Hacienda llevará esta medida al Consejo de Ministros del próximo martes, dentro del decreto ley que prorrogará la rebaja de IVA a otros alimentos que terminaba el 30 de junio, según avanzó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La supresión del IVA del aceite de oliva fue una de las medidas pactadas con Junts a cambio de su apoyo a la convalidación del decreto anticrisis de diciembre de 2023, pero que aún no se había puesto en marcha.

El nuevo decreto anticrisis del martes incluirá también la prórroga, hasta enero de 2025, de dos medidas energéticas que el Gobierno ha pactado con EH Bildu: la prohibición de interrumpir por impago los suministros básicos a los consumidores vulnerables y el mantenimiento de la tarifa especial de gas natural para comunidades de vecinos con calefacción y agua caliente colectiva.

Junto con el aceite de oliva, desde el 1 de julio+++++ se mantendrá suprimido el IVA para los alimentos básicos (pan, harinas, leche, quesos, huevos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres, tubérculos y cereales), y rebajado al 5 % para pastas y aceites.

Estas reducciones de impuestos están en vigor desde el 1 de enero de 2023, momento en que los otros aceites comestibles, la leche entera, las harinas o los huevos subían más del 30 % interanual; mientras que el queso se encarecía un 20 %; las patatas, el 19 %; el pan, el 13,5 %; la pasta, el 12 %; y las hortalizas frescas, el 11,5 %.

Los últimos datos de mayo reflejan ya una caída de precios respecto a hace un año del 17,8 % en el caso de los otros aceites comestibles, del 2 % para la pasta, del 1 % para las harinas, del 0,9 % para las legumbres y hortalizas frescas, y del 0,8 % para la leche entera.

No obstante, siguen subiendo las patatas (6,5 % interanual), los huevos ( 1,1 %), el pan y el queso (en ambos casos un 1,8 %).

La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha apuntado que había preocupación por el encarecimiento del aceite y por que el consumo se desplazara a otras alternativas “a priori más económicas, pero menos saludables”.

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha asegurado que controlará que las rebajas del IVA a la alimentación llegan al consumidor y no van a incrementar los márgenes de las distribuidoras, algo que ya “está pasando”.

El sector oleícola espera que la supresión del IVA al aceite de oliva se traduzca en una bajada del precio al consumidor de medio euro.

Ayudas en el ámbito energético

De las medidas que se pusieron en marcha para paliar el encarecimiento de los productos energéticos tras la invasión de Ucrania en 2022, algunas ya decayeron, como la rebaja del IVA en la factura de la luz y el gas, en tanto que hay otras que expiran el 30 de junio, salvo que se decida su renovación.

De momento se ha pactado con EH Bildu mantener la prohibición de interrumpir por impago los suministros básicos a los consumidores vulnerables y el mantenimiento de la tarifa vecinal de gas natural.

El 30 de junio caducan los descuentos adicionales en el bono social eléctrico y el denominado “bono de justicia energética”, cuyos beneficiarios tienen una rebaja del 40 % en el recibo de la luz.

El Impuesto Especial de la Electricidad que se aplica en el recibo de la luz vuelve al 5,11 % y decae la limitación de la subida trimestral de la Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas natural al 5 %.

Asimismo, acaba el tope al precio de la bombona de butano en 19,55 euros, la reducción del 80 % de los peajes eléctricos a la industria electrointensiva y la posibilidad de cambiar de potencia en un plazo menor a doce meses.

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