Café Party: La rebelión tranquila contra la ciudad franquicia

Gijoneses de diferentes ámbitos y sectores se conjuran en un nuevo foro para llamar la atención sobre la pérdida de diversidad urbana.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

La próxima inauguración del Starbucks gijonés ha sido el detonante para que un grupo de ciudadanos de distintos ámbitos hayan decidido reunirse en torno a una taza de café y fundar el Café Party, un lobby ciudadano para defender la singularidad y diversidad de Xixón frente al avance de la ciudad marca de las cadenas y las franquicias. Luis Miguel Piñeira, cronista oficial de la ciudad, y uno de los gijoneses que este martes participó en la presentación pública del colectivo, celebrada en el Café Central, señaló la histórica importancia de los cafés, tabernas y bares en la configuración de la sociedad civil y la opinión pública, y advirtió del peligro de una progresiva uniformización con “los mismos escaparates y establecimientos que el centro de cualquier otra ciudad del mundo”.

Blanca Cañedo, militante feminista y presidenta de Mar de Niebla, recordó que el peligro es real: “ya pasó cuando se cerró el Teatro Arango”. La también fundadora de la clínica Belladona señaló que el movimiento, un guiño irónico al Tea Party, el motín que en 1773 inició la revolución norteamericana, no busca “prohibir nada”, pero si cuidar y preservar lo que hace diferente a la ciudad.

Pedro Roldá, Luis Miguel Piñera, Yurena Sabio, David Alonso, Rafa Gutiérrez, Geles García, Blanca Cañedo y Carmen Moreno. Foto: David Aguilar Sánchez

Carmen Moreno, gerente de la Unión de Comerciantes, Yurena Sabio, presidenta del Conseyu de la Mocedá de Xixón, el geógrafo David Alonso, Rafael Gutiérrez Testón, de la Librería La Buena Letra, el sindicalista Rubén Medina y la maestra “Geles” García, ex directora del Colegio Público de La Calzada, fueron los otros “magníficos y magníficas” convocados por Pedro Roldán, presidente de la Sociedad Cultural Gijonesa y muñidor del encuentro. Para Roldán Xixón está entrando en dinámicas peligrosas que le puedan llevar a la misma “muerte de éxito” que otras ciudades en las que el turismo ha terminado devorando el alma de la ciudad: “No estamos en contra del turismo, ni de la actividad económica, pero debe ser un complemento y no el eje central de la ciudad”.

Convencido de que “la sociedad civil gijonesa tiene que jugar un papel cada vez más relevante en los próximos años”, Roldán ha anunciado que va a seguir impulsando estos encuentros. En el horizonte, tratar de lograr que en Xixón se apliquen las mismas medidas que en otras ciudades y países se han permitido salvar el comercio y la hostelería tradicionales de las subidas de alquileres y la fagocitación por las multinacionales.

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