Las asociaciones vecinales de Ventanielles, Teatinos, La Tenderina, La Monxina, Pumarín y Guillén Lafuerza, así como el colectivo Oviedo Distrito Este, han redactado un comunicado conjunto de valoración de las obras de reforma de la entrada a Oviedo/Uviéu.
Desde el movimiento vecinal, que impulsó en 2014 el proyecto del Bulevar de Santuyano, consideran que la obra es una oportunidad perdida para los barrios del entorno de la autopista Y, ya que supone una transformación mucho menos ambiciosa de la que llegó a plantearse durante el tripartito.
“Se ha fulminado la participación ciudadana. Los criterios de diseño del Bulevar de Santuyano detallados en los talleres colaborativos “Imagina un Bulevar” de 2014 y 2016, base para conseguir la financiación EDUSI de 2017 y que guiaron el proyecto Bosque y Valle en 2018, han desaparecido en su mayor parte: Recuperar topografía original, reducir la contaminación, aparcamiento disuasorio, completar la comunicación de la trama urbana consolidada, calmado del tráfico y pasos de peatones a nivel ya desde Guillén” critican los vecinos y vecinas.



“¿Algo se ha ganado? Desde luego que sí. Se ha ganado mucho espacio público utilizable. Un cuidado y profusamente equipado parque donde antes había maleza y basura en una cuneta descuidada en pleno casco urbano. Un carril bici que de momento no enlaza con nada y unas sendas peatonales que continúan en parte con las calles de la trama urbana” señalan en un comunicado.
“Oviedo se ha quedado en esta obra en transformaciones cosméticas, poco
regeneradoras y ambiciosas, además con el peligro de volver a perder más fondos europeos de forma lamentable. ¿Continuará el Gobierno Municipal en los futuros tramos del Bulevar, prescindiendo de la opinión vecinal y de los criterios sostenibles?” se preguntan.



























