La Unión de Consumidores de Asturias ha recuperado mas de dos millones de euros para sus asociados al conseguir anular mas de 400 contratos de tarjetas de crédito en modalidad de pago aplazado. Se trata de un sistema que se ha popularizado en los últimos años por parte de los bancos y que funciona como una especie de crédito al consumo, pero mucho más rápido.
Las tarjetas de pago aplazado o revolving permiten financiar la adquisición de cualquier tipo de bien, un coche, los muebles de casa, las compras del día a día, un electrodoméstico o el pago de un máster, pero a costa de intereses que pueden llegar al 26% en los casos más graves. Lejos de las ventajas con las que las entidades financieras presentan estas tarjetas, Dacio Alonso, presidente de la Unión, denuncia que mas de 100.000 asturianos están “cautivos” de esta modalidad con intereses que califica como propios de “usura”.
La Union de Consumidores de Asturias denuncia que la falta de transparencia ha llevado a la popularización de este producto y exige la prohibición e ilegalización de este tipo de
tarjetas. “Se están convirtiendo en una bomba de relojería para la economía de mucha
familias” denuncia Alonso, que advierte que muchos usuarios tiran de tarjeta sin saber la deuda que están generando.
Bankinter, Unicaja, Caixabank o Unicaja son algunas de las entidades que han sido condenadas por falta de transparencia en los contratos de este tipo de tarjetas. Desde la Unión animan a demandar y recuerdan que cuando el contrato de crédito revolving sea declarado nulo por sentencia, el banco tendrá que devolver al consumidor todo aquello que haya excedido de la devolución del principal del préstamo.



























