El IBI subirá un 7,5% en Oviedo/Uviéu. La medida llega tras la liquidación del “IBI para ricos” aplicado durante el tripartito de izquierdas a los grandes propietarios, pero sobre todo la reciente compra del Calatrava al fondo suizo Varia, al que precisamente se le perdonaron 3,5 millones de euros del impuesto local en el marco de la operación de rescate del fallido centro comercial. La compra y puesta a punto del Calatrava podría ascender a los 12 millones euros según el informe de una técnica municipal hecho público por el PSOE y negado por el gobierno local. La “Operación Calatrava” parece estar en la base de una subida del IBI que fuentes consultadas por NORTES califican de “crónica de una muerte anunciada”, y que podría suponer unos ingresos de 8 millones de euros para el Ayuntamiento.
El otro gran agujero en las cuentas municipales que esta subida podría querer tapar es la pérdida de cinco millones de fondos europeos. Se trata de la mitad de los Fondos EDUSI logrados por el tripartito para la remodelación de la entrada a la capital asturiana. Tras meses negándolo, e incluso un duro enfrentamiento con el ex concejal de Economía Javier Cuesta, del PP, en febrero de este año Canteli reconocía que parte del dinero se había perdido y las obras tendrían que financiarse con fondos propios.
Crítica unánime de la oposición
Izquierda y derecha han coincidido en criticar una subida que desde el gobierno local insisten en que será mínima y apenas se notará en el bolsillo de los ovetenses. El Grupo Municipal Socialista ha acusado al regidor ovetense de querer pagar su “fiesta del despilfarro y la ineficacia” a toda la ciudadanía “subiendo el IBI el 7,5 por ciento”, lo que supondría casi seis millones de euros más de esfuerzo fiscal para las familias.
El concejal del PSOE Javier Ballina considera una “muestra de cobardía más” que el equipo de gobierno local “haya decidido filtrar” la próxima y generalizada subida de los impuestos y tasas a todos los ovetenses de forma anónima.
El edil ha subrayado que Oviedo “va camino de perder” cerca de ocho millones de euros de fondos europeos por “culpa de la mala gestión” del regidor, responsable de que las obras “sumen continuos retrasos y sobrecostes millonarios” que lastran” las cuentas del Ayuntamiento.
Por su parte, IU-Convocatoria por Oviedo considera la subida injusta porque “afecta a la gran mayoría de los ciudadanos y protege, una vez más, a las minorías con mayor poder económico”, con la excusa de la “necesidad de subir el gasto social”, y contradiciendo su propio “populismo fiscal y la demagogia de la supuesta eficiencia de hacer más con menos”.
El portavoz del grupo, Gaspar Llamazares, ha dicho que el gobierno local ha venido “manteniendo artificialmente la política de las ordenanzas fiscales con el mantra de que se podía hacer más con menos”, algo que ha quedado demostrado que es “un mito”.
La formación ha planteado una alternativa de “reparto progresivo” de los impuestos en la que “quien más tiene, más pague”, incrementado el IBI diferenciado para las empresas, que “a lo largo de los últimos años se ha ido bajando”, así como realizar una evaluación de la externalización de los servicios que ahora “se pretenden incrementar de forma poco transparente”, afirma.
La portavoz del Grupo Municipal Vox Oviedo, Sonsoles Peralta, también ha expresado el “más absoluto rechazo y profunda indignación” ante la decisión del equipo de gobierno del Partido Popular, por lo que consideran una medida que supondrá “una subida media de 30 euros por recibo para las familias ovetenses”.
Según ha afirmado, el incremento en el IBI “no solo es “un ataque directo al bolsillo de los ciudadanos” sino también “una flagrante traición a sus promesas electorales”, ya que Canteli “prometió en su programa electoral una bajada de impuestos que no llega”, lo que demuestra que “sus compromisos con los ciudadanos de Oviedo son pura propaganda vacía”.
Para Vox el incremento del canon no tiene “justificación alguna” y solo refleja “una política de parches” que no soluciona los problemas estructurales del municipio.
“En Vox lo decimos alto y claro: la solución no pasa por aumentar la presión fiscal, sino por reducir el gasto político superfluo, eliminar las duplicidades y gestionar con rigor los recursos que ya existen”, ha concluido Peralta.



























