Después de que en las últimas elecciones municipales Independientes por Noreña (IPÑ) perdiera la mayoría absoluta de la que gozaba en el mandato anterior, e Izquierda Unida pasara a ser la segunda fuerza política municipal, se abría una posibilidad de alternativa al gobierno de IPÑ. La mala digestión de los resultados electorales por parte del PSOE y el giro copernicano que dio el PP en las negociaciones abiertas tras las elecciones, truncaron esa posibilidad.
La realidad es que tanto PP y PSOE prefirieron apoyar a IPÑ y conformar un tripartito de facto que, a día de hoy, solo ha hecho retroceder a Noreña en aspectos fundamentales para la calidad de vida de sus habitantes y que siembra dudas sobre el futuro del concejo más pequeño de Asturias, que además está rodeado de uno de los concejos más pujantes en estos momentos: Siero.
Este tripartito, no ha sido capaz de solventar los problemas recurrentes de apagones con el alumbrado público en toda Noreña, después de haber realizado una inversión de un millón de euros para renovarlo por completo y externalizar su mantenimiento. Es rara la semana que no haya zonas sin iluminación nocturna y las farolas se enciendan durante el día, todo un despropósito.
Del rosario de obras que IPÑ licitó con un claro sesgo electoralista, quedan muchos problemas sin resolver y pagar el crédito pedido para hacer algunas de ellas. Tenemos obras inacabadas como la “intervención” en el campo de fútbol municipal Alejandro Ortea, la “superstar” Casa de la Música, o proyectos fallidos como el llamado “anfiteatro al aire libre” que por no tener no tiene ni espacio escénico. Renovación de calles en la que desaparecen un buen número de plazas de aparcamiento sin dar una alternativa clara y legal a sus vecinos. Rotondas de más que dudosa necesidad…. Cuesta , de verdad, ver una planificación seria en todos esos proyectos.

“Noreña no ha estado nunca tan sucia” es probablemente la frase más repetida entre la ciudadanía de la Villa Condal, y es verdad. Una deficiente organización, personal laboral escaso, e inversiones en equipamiento poco acertadas, son las bases que soportan tan acertada frase. La falta de mantenimiento, por no decir abandono, en muchos equipamientos como en la zona del Parque de Los Riegos, por poner un ejemplo, es otro “activo” de IPÑ.
El atasco “administrativo” (licencias, reclamaciones, etc) es desesperante. Una vez más, la ineficiente organización, poco personal, equipamiento y formación inadecuados, están detrás del problema. Una excesiva judicialización de asuntos, por la escasa capacidad negociadora de este equipo de gobierno, también contribuye a agrandar el problema. No son capaces de negociar con los trabajadores laborales (siguen sin poder acordar un convenio único justo), tampoco con nuestro gran vecino (Siero) y por tanto incapaces de aprovechar las sinergias que este potente concejo genera.
Noreña pierde población desde el año 2010 de una forma moderada pero persistente y estamos ya muy cerca de bajar de los 5000 habitantes, lo que supondría perder financiación aún teniendo que mantener los mismos servicios. Con esta pérdida de población, tiene mucho que ver la escasez y carestía de la vivienda, pues bien, IPÑ aún compartiendo el diagnóstico no quiso asumir compromisos tan sencillos como crear un Registro de Demandantes de Vivienda o un Inventario de Suelo Municipal, como bases mínimas para la creación de un Plan Municipal de Vivienda. Claro que esto lo presentaba en forma de moción el Grupo Municipal de IU Noreña, no le gustaba mucho al PSOE y nada al PP, sus socios.
Las carencias estructurales de este ayuntamiento son cada vez más evidentes. Somos un concejo “tutelado” y super dependiente (cada vez más) del Principado de Asturias, entre otras cosas porque renunciamos a nuestras propias competencias como ayuntamiento.
El tripartito (IPÑ-PP-PSOE) que a principio de este mandato redujo la capacidad de control y transparencia, pasando la periodicidad de las Sesiones Plenarias ( las únicas que son públicas y de libre acceso) de mensual a bimensual, convirtiendo las mismas en sesiones maratonianas que hacen casi imposible que la ciudadanía pueda seguir las mismas, no resuelve los problemas que de verdad importan a las y los noreñenses y está certificando el agotamiento del ciclo que IPÑ inició en 2015. Al mismo tiempo, deja patente que la única fuerza política municipal que es alternativa seria para dar respuesta a los problemas y despropósitos anteriormente expuestos, es Izquierda Unida.



























