“Es necesario que las peatonalizaciones sigan llegando a otros barrios de Gijón”

Quim Navarro es uno de los promotores del Observatorio Xixonés de la Movilidad.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Quim Navarro Vaquero, natural de Cambrills, Tarragona, lleva tres años viviendo en Xixón, donde forma parte del Observatorio Xixonés de la Movilidad, un colectivo ciudadano de reciente creación. Ciclista urbano y ciudadano preocupado por la crisis climática, conversamos con él con motivo de la Semana Europea de la Movilidad Sostenible.

Dice el Plan de Movilidad Sostenible de Xixón que el objetivo para 2032 es “destinar el 50% del espacio público a la movilidad activa, a pie y en bicicleta (actualmente el 37%)”.  ¿Cómo vamos con el cumplimiento de los plazos?

Es complicado que se vayan a cumplir teniendo en cuenta que este mandato apunta a ser una pausa en cualquier avance importante en este sentido. Además, no solo importa conseguir esos espacios, también hay que fortalecerlos ofreciendo algo más que una simple plataforma única. El mobiliario urbano es escaso en muchas calles peatonalizadas, habiendo dejado toda oportunidad para el uso de ese espacio como algo más que tránsito a la iniciativa privada, es decir, las terrazas. Otro punto débil de muchas de las peatonalizaciones realizadas es que no cuentan con medidas físicas que limiten realmente el paso y la velocidad de vehículos a motor. Encontrándonos con calles como Compositor Facundo de la Viña que son de prioridad peatonal pero cuya velocidad media supera los 30km/h con creces Para esto funciona muy bien hacer chicanes, algo que se puede hacer también en muchas calles con aparcamiento en superficie haciendo que unos tramos tengan aparcamiento en un lado y otros en el contrario.

¿Qué hacemos para mejorar el ritmo en el cumplimiento de objetivos?

Ahora mismo, divulgar y protestar. 

¿Es justo socialmente que un coche eléctrico pueda circular por el centro de la ciudad y uno viejo no?

Este debate siempre tiene un punto de populismo y falacias que tratan de simplificar algo más complejo. Podríamos también preguntarnos ¿es justo que las rentas bajas estén siempre más expuestas a la contaminación que las altas? O con ¿es justo que menos de la mitad de los usuarios del espacio público se lleven más de dos tercios del mismo? ¿Es justo que se subvencione la fabricación, venta y el combustible de vehículos que nos hacen dependientes y generan gran cantidad de problemas de seguridad y salud? Puede que una medida no sea del todo justa para un grupo pequeño de personas, pero que lo es en realidad para una gran mayoría, o para los vecinos o porque hay una visión de futuro mucho más amplia.

Gijón siempre ha presumido de buenos autobuses: ¿Mito o realidad?

Un poco de ambas, es verdad que tienen mucho uso, pero se encuentran con varios problemas de los que raramente se habla. Para empezar, la velocidad comercial es muy mejorable y eso no se hace solo con carriles bus, que necesarios son, también con una programación de las fases semafóricas que los respeten, teniendo en cuenta las paradas y no las velocidades punta. El problema es que se siguen poniendo los semáforos para animar a los conductores a ir a la mayor velocidad posible bajo el falso pretexto de la fluidez. Es algo que va en contra de los medios alternativos como la bicicleta y del bus. Solo hay que subirse a uno en avenida de la costa para ver que todo semáforo posterior a una parada se lo encuentra siempre o casi siempre en rojo.

¿Por dónde deberían seguir las peatonalizaciones en la ciudad?

Para empezar el Centro y La Arena tienen varias áreas que deberían haberse abordado desde hace mucho tiempo. Me sorprende que solo haya actuaciones puntuales como la de La Merced que va en paralelo a San Bernardo que puede que sea una de las calles con peores aceras de la ciudad a pesar de contar con dos carriles de circulación. En el Plan de Movilidad se pusieron en la mesa actuaciones muy interesantes y necesarias como Munuza y la Plazuela de San Miguel, pero es necesario que las peatonalizaciones sigan llegando a otros barrios como se ha hecho con la Ecomanzana de La Calzada. Hacerlo de forma puntual en zonas densas y céntricas puede fomentar la gentrificación, que es una intención ideológica clara de algunos consistorios, pero todos los vecinos merecen poder disfrutar de un espacio sano y seguro que no esté dedicado solo a actividades comerciales.

Foto: Luis Sevilla

¿A qué ciudad debería querer parecerse Xixón en materia de movilidad?

Cada vez hay mas ejemplos que nos sirven, en España hay dos en las que debería fijarse, Pontevedra que hizo un trabajo espectacular y rápido para dar al viandante el espacio y la seguridad que necesita y Vitoria, con un plan pactado con todas las fuerzas políticas, demostrando que la movilidad sostenible no es una cuestión ideológica, y no debería serlo. En general Europa está haciendo grandes avances en movilidad y ciudades ejemplares las encontramos en todos los países, con cambios muy importantes en las dos últimas décadas como se ven en Londres, Paris, Burdeos, Milán y así un larguísimo etcétera. Lo que sí tengo claro es que no debe parecerse a Madrid.

Metrotrén: ¿Necesario o despilfarro?

Ambas, es un despilfarro desde su proyección. Pero una vez ya se ha hecho la mayor parte de la infraestructura con todo el coste que tuvo, hay que terminarlo y sacarle todo el provecho posible. Gijón, como toda ciudad de su tamaño y densidad, es ideal para una opción como el tranvía y hubiese sido una solución que ya llevaría años en funcionamiento y se habría ampliado seguro. Por desgracia en España no tenemos miedo a empezar proyectos faraónicos sin estudiar las alternativas. Hasta en Barcelona hay ejemplos con la línea 9 y 10 de metro que es fácilmente la obra con mayores sobrecostes de toda Europa y sigue sin terminarse.También es muy sintomático de un problema cultural la obsesión con soterrar, enviando al subsuelo a los usuarios del transporte público para que, principalmente, no molesten. En Londres, Boris Johnson llegó a proponer carriles bici en altura o por túneles de metro con la misma intención.

Acción en defensa del muro peatonal y ciclable. Foto: Javier Lorbarda

¿Qué pasa con quien necesita el coche obligatoriamente en la ciudad?

Que sale beneficiado de todas las medidas que eviten el abuso del coche. Es una de las cosas que mejor se gestionaron a la hora de comunicar los cambios en Pontevedra. Una ciudad en la que el espacio está correctamente repartido y el uso del coche es para servicios y para quien no tiene otra opción es una ciudad mejor para conducir también. Menos tráfico, menos estrés, menos velocidad y posibilidades de accidentes, las ventajas son muchísimas para quien por trabajo, o por lo que sea, no puede tener otras opciones. En Gijón el uso del transporte público y de la bicicleta tiene mucho margen para mejorar y crecer. El Metrotrén ayudará, pero es necesario mejorar los tiempos de los buses empezando por poner los semáforos a su favor. Hay que además evitar que el bus sea incómodo, la conducción en Gijón, producida en gran parte por este problema, es muy agresiva con acelerones y frenazos que no aportan nada a la velocidad comercial del mismo. El transporte es más rápido cuando es ágil, no cuando tiene una alta velocidad punta. Y finalmente, los datos muestran que la mayor parte de los trayectos son de distancias cortas y no deberían necesitar el coche, menos de 5km es perfectamente asumible en bicicleta (sin mucho esfuerzo) y bus. Y en general hablamos de desplazamientos personales, los profesionales suponen un porcentaje muy bajo y no tiene sentido que se usen como excusa en el relato de que limitar el abuso del coche les perjudica.

¿Qué debería pasar con el tráfico del Muro?

¿Qué tráfico? Tenemos muchas pruebas de que quitando momentos puntuales, especialmente en fin de semana, el tráfico del muro es mínimo y deberíamos evitarlo. Ver como su apertura genera más tráfico en Munuza y sobre todo San Antonio es un fracaso en temas de movilidad. La solución de soterrar es una opción faraónica que además supone un sinsentido, porque hablamos de crear una autovía subterránea de dos carriles por sentido que se encontrará como hasta ahora con la zona del Martillo de Capua, volviendo a ser de uno por sentido. Además de tratarse de una obra con un coste que no puede justificarse jamás, siendo completamente inútil para los vecinos de La Arena. Y lo peor es que empeoraría en varios tramos los accesos peatonales del barrio a la playa por las largas distancias que requieren el acceso al falso túnel. Ya faltan varios pasos de peatones en el Muro que nunca se tiene en cuenta el acceso desde las calles de la Arena como para agravarlo antes del Martillo de Capua y antes del cruce con Avenida de Castilla.

Actualidad

spot_img