La Vega ya es propiedad de Oviedo/Uviéu. El acuerdo suscrito este viernes por la ministra de Defensa, Margarita Robles, el presidente del Principado, Adrián Barbón, y el alcalde de la capital asturiana, Alfredo Canteli, recoge los términos concretos de la colaboración entre las tres administraciones para tramitar los instrumentos de planeamiento y gestión urbanística necesarios para la transformación de estos 122.000 metros cuadrados de superficie.
En el acto de la firma, realizado en el salón de plenos municipal, Barbón destacó “todas las oportunidades” que se abren en estos terrenos con el objetivo de que puedan convertirse en un “distrito de la innovación, de la ciencia y de la cultura” y en generador de actividad económica y empleo. Por su parte, el alcalde Alfredo Canteli calificó la fecha de “día histórico” y aseguró que el Ayuntamiento aprovechará esta “oportunidad” para que la parcela se convierta en un motor económico. El acto también sirvió para hacer entrega a la ministra Margarita Robles Medalla de Oro de la ciudad.

La parcela que recupera la capital del Principado fue cedida en 1856 por el Ayuntamiento al Ministerio de la Guerra tras la Desamortización de Mendizábal y alberga los restos del convento de las Benedictinas, también desamortizado y donde se centralizaron todos los talleres los maestros armeros en 1850.

El texto contempla crear más de 20.000 metros cuadrados de zonas verdes y el mantenimiento de una parte significativa del patrimonio histórico de la antigua fábrica de armas, pero también abre la puerta a una importante edificabilidad de 100.000 metros cuadrados en altura. Esto último sería el modo de pagar a Defensa el traspaso de la factoría. De llevarse a cabo, la construcción de todas esas viviendas se haría a costa de una fuerte desfiguración del conjunto, así como de una importante pérdida de espacios verdes en la zona de la fábrica más cercana a La Tenderina. La ONG Hispania Nostra mantiene de hecho el conjunto en su lista roja de patrimonio amenazado.

Las viviendas y el vial
Las viviendas, en principio destinadas a alquiler asequible, han sido uno de los temas más polémicos del acuerdo. Podrían llegar a ser mil y supondrían nueve bloques de siete u ocho pisos de altura. ICOMOS, organismo asesor de la UNESCO, ha criticado esas previsiones por el impacto que tendrían en el paisaje urbano que rodea la iglesia prerrománica de Santuyano.
Por su parte, PSOE e IU consideran un éxito que el convenio contemple ahora la posibilidad de construir una parte de estas viviendas fuera del recinto, reduciendo así la densidad y el impacto de los bloques. Ambos partidos, así como profesionales del ámbito de la arquitectura defienden la existencia de vivienda para lograr dar vida 24 horas al recinto, pero abogan por una edificabilidad mucho menor.
Salvemos La Vega ha manifestado sin embargo su total oposición a la construcción de vivienda en el recinto. En la plataforma califican de “ataque a la cultura y al patrimonio de la ciudad” tanto las edificaciones como el vial que desviaría el tráfico del Bulevar de Santuyano a través de la fábrica.
El vial es asimismo rechazado por el PSOE ovetense, arquitectos, profesionales, y Ecoloxistes n´Aición, organización que ha defendido una propuesta alternativa que eliminaría el tráfico entre Ángel Cañedo y El Vasco. Tras el proceso de alegaciones, la modificación del convenio recoge el vial como opción, pero ya sin un carácter vinculante. Este será con toda probabilidad uno de los temas de discusión más fuertes de cara al futuro planeamiento urbanístico de la zona.

La nave de cañones pasará al Principado
El Principado adquirirá, mediante compraventa al Ministerio de Defensa, el terreno resultante de la reparcelación correspondiente a la nave del taller de cañones. La compra se realizará en el plazo máximo de un año desde su inscripción registral y la tasación oscilará entre 4 y 4,5 millones de euros. El objetivo previsto es desarrollar un polo biotecnológico.

El documento final recoge varias modificaciones respecto al protocolo inicial, como el denominado proyecto de ‘torre Asturias’, edificio de unas veinticinco plantas y que fue rechazado tras las grandes movilizaciones impulsadas por el movimiento ciudadano.

Desde Salvemos La Vega anuncian la voluntad de la plataforma de continuar la lucha. Andrés García apunta que en los barrios colindantes y en la ciudad realizarán “un proceso de participación ciudadana para conocer las necesidades y demandas de la ciudadanía, cosa que ellos no han hecho”. El portavoz del movimiento también ha declarado que “la firma del convenio no cambia nuestra hoja de ruta de lucha que es mantener la integridad del conjunto patrimonial de La Vega”.
Una vez firmado el convenio, la planificación urbanística, competencia municipal, pero con supervisión autonómica, será el campo de batalla donde se enfrentarán las distintas visiones para un conjunto que puede convertirse en un espacio de oportunidad o en un nuevo tren perdido para Asturies.



























