La escombrera de El Reguerón, en Lada, está rodeada de varios núcleos de población de Llangréu entre los que se intercala un abundante caserío diseminado. Los vecinos de la zona se movilizaron este martes para denunciar que desde el verano están sufriendo “la dispersión atmosférica y, a buen seguro, subterránea de partículas de residuos”. Estos residuos son las cenizas de la térmica de HUNOSA en La Pereda, Mieres, que a diario se trasladan en camiones a esta escombrera, anteriormente propiedad de IBERDROLA, y ahora en manos de la empresa pública.
Desde la plataforma vecinal temen que la apuesta del Principado por la quema de Combustible Sólido Recuperado en La Pereda suponga todavía mayores problemas por la zona, y reclaman la apuesta por una gestión de los residuos que potencie el reciclaje y la reducción frente a la incineración.

Los vecinos se movilizan asimismo por poner fin a la escombrera e iniciar su restauración ambiental, tal y como se ha hecho con otras en las cuencas mineras. Mientras tanto, piden al Ayuntamiento que vigile el estricto cumplimiento por HUNOSA de las normas de seguridad.
La de este martes se espera que sea la primera de más manifestaciones e iniciativas.



























