“Sardá ha contribuido a cambiar este país”. Edu Galán no se corta en elogios cuando se trata de hablar de su amigo y admirado Xavier Sardá. El escritor asturiano conversará este viernes desde las 20h con el creador de “Juego de Niños” en el Centro Niemeyer. El acto, enmarcado dentro del Ciclo Palabra del centro cultural avilesino, pretende repasar la carrera del periodista catalán, pero también presentar su último libro “Mierda de infancia”, un relato autobiográfico que Galán considera una joya literaria “magníficamente escrita”, que está pasando injustamente desapercibida.
Nacido en Barcelona en 1958, Sardá estudió Ciencias de la Información en la Universidad Autónoma de Barcelona. Tras sus inicios como cronista musical en diversos periódicos como Catalunya Express, Avui, El Noticiero Universal o Mundo Diario, con 19 años obtuvo una beca en Radio Nacional de España en Barcelona. Allí creó el personaje del Sr. Casamajor, que durante años muchos oyentes dieron por auténtico y real.

En 1992 el Sr. Casamajor y él se incorporaron a la SER para colaborar en el programa Hoy por Hoy de Iñaki Gabilondo. Un año después la emisora le propone presentar La Ventana. Un programa que entre 1993 y 1997 será pionero en la combinación de humor y entretenimiento, cultura, sociedad y política. El espacio radiofónico consagra a Sardá como una de las figuras más creativas y renovadoras del periodismo español.

El prestigio adquirido en La Ventana o programas de televisión muy innovadores como Juego de Niños entrará en cuestión con el paso a Tele 5 para dirigir y presentar Crónicas Marcianas. Denostado por la crítica por hacer “telebasura”, en opinión de Galán es en el late night donde va a llegar el mejor Sardá, el más rompedor e influyente a nivel social.
“Renovó los ritmos e inventó algo que se parecía más a un circo que al periodismo” apunta Galán, que entiende que su reconversión en figura televisiva defraudara a parte de sus seguidores, identificados con el periodista progresista y culto de la SER. “Defraudar al público forma parte de la obligación de un artista que evoluciona y no se queda estancado. También lo hizo Bob Dylan cuando electrificó la guitarra” señala el comunicador asturiano, para el que Sardá se convirtió entre 1997 y 2005 en el “director de un circo de cuatro pistas”: “un circo por cierto libre de maltrato animal, sólo se maltrataba a humanos”.

Los hermanos Matamoros, Boris Izaguirre o Galindo fueron algunos de los personajes que poblaron aquel circo en el que, Galán recuerda, también se hablaba de políticas y cosas serias: “Era un programa comprometido únicamente con el entretenimiento, pero también animó mucho a la movilización contra la participación de España en la Guerra de Irak”.
Del pasado, presente y futuro de un periodista y showman amado y denostado, que en opinión de Galán “ha contribuido a cambiar España” se hablará este viernes en el Auditorio del Niemeyer. Las entradas cuestan un euro y pueden adquirirse aquí.



























