Este bono joven no convence a los jóvenes, o al menos a los jóvenes organizados. El Consejo de la Juventud de España, que el pasado domingo apoyó la manifestación por la vivienda en Madrid, cree que el Bono de Alquiler Joven es una ayuda insuficiente “ante el mayor problema de toda una generación” y poco eficaz, por los requisitos para acceder a esa ayuda: solo se ha concedido al 0,6 % de las personas entre 18 y 35 años.
Para el Consejo de la Juventud (CJE), la medida aprobada para fomentar la emancipación juvenil tiene demasiados puntos débiles: para poder acceder a ella los jóvenes tienen que estar ya emancipadas y es cada vez más difícil poder encontrar pisos o habitaciones que se adapten a los requisitos económicos que fija el Bono Joven de Alquiler.

En concreto, el precio de la vivienda debe ser de hasta 600 euros al mes (900 en zonas tensionadas) o una habitación hasta 300 euros al mes (450 euros en zonas tensionadas). Con la subida de los precios en los dos últimos años, sobre todo en Madrid, Barcelona y Valencia, desde el CJE señalan “es complicado encontrar viviendas a esos precios”.
Para el Consejo de la Juventud la medida tiene demasiados puntos débiles
Muestra de ello, es que solo se ha concedido al 0,6 % de las personas entre 18 y 35 años, para quienes iba dirigida esta medida, según datos recogidos y elaborados por el CJE y los Consejos Autonómicos de la Juventud a través de los portales de transparencia de las Comunidades Autónomas.
En la Asamblea Moza d´Asturies, que este domingo convocó un acto público “alquilando” de manera simbólica la Junta General, tampoco convence la ayuda, acordada en la Conferencia Sectorial de Vivienda y Agenda Urbana del pasado 3 de octubre de 2024 y por la que Asturies recibirá recibirá 6,6 millones.

Para los jóvenes de AMA la medida sigue siendo “un parche” cuando hace falta afrontar “reformas estructurales”. “Son ayudas condicionadas a la edad o a determinadas situaciones socioeconómicas y por lo tanto solo una parte minúscula de la población puede acceder a ellas” ha señalado Alba García Cideres, trabajadora social y portavoz de la asamblea.
Cideres ha lamentado que sin medidas para regular los precios de los alquileres “las ayudas pueden terminar llegando antes a los caseros que a los inquilinos”. La portavoz del colectivo ha anunciado la voluntad de AMA de seguir trabajando en su campaña “Ensin vivienda, nun hai paraísu”, así como en la organización junto a más colectivos de una futura movilización por el derecho a la vivienda.



























