El Sindicatu Vivienda echa a andar en Asturies

La nueva organización defiende la "vivienda gratuita, universal y de calidad" y critica las medidas del Gobierno.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

El pasado cinco de octubre se presentaba en el local Cambalache de Oviedo/Uviéu el Sindicatu d´Vivienda d´Asturies, una organización surgida al calor de la expansión en todo el país del nuevo movimiento por el derecho a la vivienda, y que este miércoles volverá a celebrar en el mismo espacio una nueva asamblea.

A diferencia del anterior ciclo, en el que el protagonismo estuvo en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y las familias que tras haber logrado acceder a préstamos bancarios perdían sus casas incapaces de seguir pagando los intereses bancarios, el protagonismo de esta nueva crisis habitacional recae en unos inquilinos cada vez más asfixiados por los elevados precios del alquiler.

El nuevo movimiento, con una gran pluralidad interna, recuerda más las movilizaciones de V de Vivienda en 2006-2007, en vísperas del estallido de la burbuja inmobiliaria, que a las de la PAH y Stop Desahucios la pasada década. Aquellas manifestaciones, celebradas en el último mandato del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, tenían también al inquilino como principal sujeto, y un lema, No vas a tener una casa en la puta vida, que dejaba clara la imposibilidad de acceder a la propiedad de los sectores más precarios de la clase trabajadora, incluso en años de bonanza económica y crédito fácil.

Movilización de V de Vivienda.

17 años y varias crisis más tarde, el problema del alquiler vuelve a ser central, y ya no sólo en las grandes ciudades, sino también en las ciudades medianas y pequeñas, incluso pueblos con más afluencia turística. Aunque este nuevo movimiento de vivienda lleva funcionando desde 2017, cuando se fundaron los primeros Sindicatos de Inquilinos de Barcelona y Madrid, gran parte de la opinión pública ha descubierto estas organizaciones el pasado domingo con la multitudinaria manifestación celebrada en la capital de España por la bajada de los alquileres.

Desde el sindicato asturiano prefieren no hablar por ahora de movilizaciones, y optan más bien por trabajar en extender la organización: “No podemos hablar en este momento de las acciones futuras, pues eso requiere tiempo de debate y discusión entre nosotras”. “Nuestra hoja de ruta es continuar consolidando el sindicatu, porque lo consideramos el verdadero mecanismo de acción política independiente con el que cuenta la clase trabajadora para dar una respuesta real al problema de la vivienda” señalan fuentes consultadas de la organización.

Concentración de la PAH Asturies.

“Lo que sí podemos decir es que tenemos claro que la solución no pasa por exigir migajas al parlamento y luego dar las gracias, porque las soluciones que nos propone el gobierno son parches al problema de la vivienda y lo tenemos claro: el problema de la vivienda tiene su origen en la propiedad sobre la misma y en la forma que el sistema capitalista la entiende, como un bien de mercado”. Desde la organización consideran que ni la regulación del alquiler en las zonas tensionadas ni las nuevas promociones de vivienda pública darán los frutos anunciados: “Al final, estas medidas sólo hacen que llenar los bolsillos de los de siempre: caseros, rentistas, especuladores y constructoras, que se aprovechan de la necesidad”.

“El problema de la vivienda tiene su origen en la propiedad sobre la misma y en la forma que el sistema capitalista la entiende, como un bien de mercado. ¿Qué decimos nosotras? Apuntamos a la organización y unidad de clase para alcanzar nuestros objetivos finales: una vivienda gratuita, universal y de calidad” concluyen en el sindicato.

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