Un artículo a siete columnas en La Voz de Avilés destapó este viernes las tensiones internas en el seno del gobierno avilesino: “Las exigencias de IU para el presupuesto de 2025 dejan al pacto de gobierno al borde de su ruptura”.
Firmado por el periodista Fernando del Busto, el artículo, en el que la principal fuente era la parte socialista del gobierno local, sentó como un jarro de agua fría en IU. De golpe y porrazo la coalición de izquierdas se encontraba en la prensa a su socio filtrando información de negociaciones presupuestarias que contaba iban a ser totalmente discretas. “Política de elefante en cacharrería”. Así calificaba en el mismo medio Juanjo Fernández, coordinador de IU, el intento del PSOE de usar la prensa para arrimar el ascua a su sardina en materia fiscal y presupuestaria: “Las gentes de IU Avilés estamos hasta las mismísimas narices de que a quienes nos oponemos a entregar los servicios públicos al locro privado o defendemos la mejora de las condiciones laborales de sus trabajadores se nos pretenda descalificar diciendo que somos gente trasnochada, carente de realismo, si es que no directamente imbécil”

IU, con tres de los cinco ediles de Cambia Avilés, daba así un sonoro puñetazo en la mesa. El eco todavía resuena en el gobierno local de la única de las tres grandes ciudades asturianas gobernadas por la izquierda.
Nuevas caras, viejos problemas
La privatización del agua abrió en 2009 un foso entre el PSOE y la izquierda alternativa avilesina que ha durado más de una década. Sólo los ajustados resultados de 2023, con PP y Vox al borde de la mayoría, posibilitaron un gobierno de Mariví Monteserín con la otra izquierda.
La desprivatización de aquellos servicios públicos susceptibles de volver a la gestión directa municipal fue precisamente una de las condiciones puestas en 2023 para firmar el acuerdo entre los socialistas y Cambia Avilés, la suma de Podemos e IU. Es también la que está siendo más difícil de cumplir, si bien en Cambia están satisfechos con la introducción de medidas como la ecotasa al turismo o un IBI más alto a los pisos vacíos.
La privatización del agua abrió en 2009 un foso entre el PSOE y la izquierda alternativa avilesina que ha durado más de una década
Este miércoles los ediles y el coordinador de IU, en rueda de prensa, y sin sus aliados de Podemos, se ratificaba en su apuesta por las remunicipalizaciones. Fuentes de la coalición apuntan a la limpieza de edificios como un servicio que perfectamente podría regresar entre mandato a manos públicas, y atribuyen las resistencias y filtraciones al ala más neoliberal del PSOE.

Desde Podemos, que ha apostado por mantener un perfil bajo en esta crisis, defienden que la negociación se haga a puerta cerrada, y no en los medios. Su portavoz municipal, David García, ha pedido a sus socios de gobierno que “cese ese ruido malo de filtraciones malintencionadas y ultimátums”. Los morados apoyan sortear el bloqueo buscando otros contratos más pequeños que se puedan ya asumir desde el Ayuntamiento. Luis Fernández Huerga, secretario general de los socialistas avilesinos, se ha ha manifestado en un sentido parecido y ha pedido “huir de la imagen de bronca permanente que ofrece los gobiernos de la derecha”.
En IU replican que saben que “la unidad de la izquierda impidió un gobierno del PP y Vox”, pero reclaman al PSOE seriedad en el cumplimiento del acuerdo sobre desprivatizaciones: “La realidad es que el gobierno de Avilés está en la encrucijada y de que lo que ocurra en los próximos días dependerá la continuidad del gobierno progresista”.



























