Arropados por vecinos y representantes de los sindicatos de inquilinos e inquilinas de Madrid y Catalunya, este jueves se presentó en La Corredoria, Oviedo/Uviéu, el Sindicato de Inquilinos de Asturies. El escenario escogido no fue casual: los bajos de un edificio de vivienda protegida gestionada por la empresa Arboleya Visoren Norte. La inmobiliaria, especializada en la gestión de bloques construidos en suelo público, acumula desde hace años denuncias reiteradas de sus inquilinos.
Desde el Sindicato denuncian que la colaboración público-privada, cesión de suelo público a promotores privados para desarrollar bloques de vivienda protegida, conduce a este tipo de abusos, y apuntan a la responsabilidad última del Principado, que, según Andrés Bros, debería estar controlando este tipo de situaciones: “Hay sólo un trabajador para el mantenimiento de 300 viviendas”.
Otra de las principales quejas vecinales es la imposición de precios abusivos al agua caliente y la calefacción por parte de Sermavi, empresa del mismo grupo empresarial que Arboleya Visoren Norte.



El Sindicato pretende ser una herramienta colectiva de los inquilinos e inquilinas para defenderse de abusos por parte de propietarios, así como una organización para luchar por el cumplimiento del derecho a la vivienda. “La afiliación se abrirá próximamente” explica Bros, que apunta que el Sindicato es una organización plural y autónoma, abierta a todas las personas que viven de alquiler.
Con respecto a próximas movilizaciones, desde el Sindicato apuntan que su prioridad ahora es “trabajar pacientemente” extendiendo la organización bloque a bloque, pero que secundarán las convocatorias que vayan surgiendo.



























