El Grupo Unicaja registró en los nueve primeros meses de 2024 un beneficio neto de 451 millones de euros, frente a los 285 millones alcanzados en el mismo periodo de 2023, lo que supone un incremento del 58%. A pesar de estas excelentes cifras, el banco malagueño que integró a la antigua Liberbank asturiana, ha hecho públicas esta semana sus críticas a las nuevas medidas fiscales que prepara el Gobierno.
En declaraciones a los medios el consejero delegado de Unicaja Banco, Isidro Rubiales, se ha mostrado contrario a la aprobación de un nuevo impuesto a la banca y ha dado por hecho que lo recurrirán, igual que hicieron con el gravamen temporal sobre los ingresos extraordinarios, al tiempo que ha lamentado que los bancos tengan que pagar esta “multa o castigo” cuando otros sectores más rentables se libran.

El CEO de la entidad financiera Ha arremetido así contra la reforma fiscal del Ejecutivo que dirige Pedro Sánchez, y la cual incluya una extensión de esta medida por unos tres años más, aunque introduce una serie de modificaciones como la posibilidad de deducciones fiscales.
En opinión del banquero, “algo no hacemos bien como sector” cuando hay otros más rentables a los que no se les grava y “no hemos sido capaces de explicar qué significan” las cifras de inversión de la banca en una actividad que “tiene riesgo”. Rubiales afirmó asimismo que “los impuestos son fácil ponerlos y después muy difícil quitarlos”
Unicaja es también uno de los bancos con más estafas de phishing: más de 1.000 familias están afectadas por fallos en la ciberseguridad de la entidad. La Unión de Consumidores, que ha ganado varias sentencias por estas estafas, ha arremetido contra el Banco de España por dejación de funciones en su papel de árbitro del sistema financiero.



























