La tasa de emancipación de los jóvenes asturianos se situó en el segundo semestre del pasado año en el 17,4 por ciento, casi un punto por encima de la registrada en los seis primeros meses del año, según refleja el último informe del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud.
Esta tasa se sitúa 0,4 puntos por encima de la del conjunto de España (17,0 %) es la quinta más alta entre comunidades autónomas, tras de Catalunya, Canarias, Comunidad de Madrid y Baleares y supone el mejor registro de los últimos cinco años.
En términos absolutos, 2023 acabó en Asturies con 4.669 personas jóvenes más viviendo fuera del hogar familiar, y aunque aumentó la emancipación masculina, siguen habiendo más mujeres emancipadas que hombres.
Esta mejora de la emancipación se produjo a pesar del encarecimiento de la vivienda ya que el alquiler subió un 7,7 por ciento en tan solo un año hasta alcanzar los 672 euros al mes, el precio más elevado desde 2008, según refleja este estudio, centrado en jóvenes de entre 16 y 29 años que hoy ha sido presentado en Pola Llaviana.

El 43,2 por ciento de los jóvenes emancipados viven de alquiler a precio de mercado, casi un 2 por ciento más que un año antes, un porcentaje que se sitúa 13 puntos por debajo de la media nacional.
De media, dedican al pago del alquiler el 65 por ciento de sus ingresos netos, lo que dificulta que puedan optar a una vivienda en solitario, según refleja el estudio del Consejo de la Juventud que refleja también que casi el 709 por ciento de los que se emancipan tienen un nivel educativo superior al obligatorio y que solo el 35 por ciento tiene trabajo.
El riesgo de pobreza o exclusión afecta a más del 28 por ciento del total y a un 17,3 por ciento de los que tienen empleo, en su mayoría con contratos temporales



























