Fábrica de Gas e Ideas, la plataforma formada por vecinos, arquitectos y expertos en patrimonio, considera que el fondo de inversión Ginkgo, nuevo propietario de la histórica factoría, está reclamando a las administraciones públicas “un traje a la medida de sus pretensiones especulativas”.
Desde el movimiento ciudadano se considera “inadmisible” que el fondo de inversión suizo pida compensaciones económicas por no construir más viviendas en el recinto.
Desde Fábrica de Gas e Ideas se reclama a la Consejería de Cultura que no ceda a las presiones del fondo para rebajar la protección patrimonial del conjunto fabril, de mediados del siglo XIX.

La plataforma considera “innegociable” la rehabilitación y conservación integral del gasómetro, el edificio de azulejos azules, la marquesina de Sánchez del Río y la nave de la Popular Ovetense: “Sin la protección de estos cuatro elementos estaríamos hablando del derribo puro y duro de una de las últimas fábricas de gas que se conservan en Europa”.

La plataforma propone reconvertir parte de los edificios en viveros de empresas, “tal y como se ha llevado con éxito en la antigua curtidora de Avilés”, y la reconversión de la nave de la Popular Ovetense en una sala de exposiciones y actividades culturales.
Desde Fábrica de Gas e Ideas se considera incompatible la destrucción de la Fábrica de Gas con la candidatura a la Capitalidad Europea de la Cultura.



























