El Grupo Quirón, el principal operador de la medicina privada española, filial de la multinacional alemana Fresenius, patrocinará un estudio sobre el futuro de la sanidad asturiana en el que la propia empresa participará en la selección de los expertos asesores.
El convenio, anunciado en el BOPA, ha causado malestar en parte de los miembros del RIDEA, que apuntan al ex presidente Juan Luis Rodríguez Vigil como promotor del acuerdo del instituto público con Quirón. Miembro del RIDEA y ex consejero de Sanidad, Vigil es conocido por sus controvertidas opiniones en defensa del copago sanitario.
El acuerdo con la multinacional, que tiene previsto abrir hospital en Xixón, ha causado estupor en el movimiento en defensa de la sanidad pública. Su portavoz, Carlos Ponte, considera que “compromete el buen nombre del RIDEA”, al poner su prestigio al servicio de una empresa que “entiende la medicina como un negocio privado”. “Alguien tendría que decir al RIDEA que la fiscalía ha pedido investigar al Grupo Quirón” ha recordado el médico en relación al escándalo que rodea al novio de Isabel Díaz Ayuso y su relación con el grupo empresarial que gestiona varios hospitales públicos en Madrid.
En opinión de Ponte la colaboración público-privada consiste en el abandono por parte de lo público de sus funciones, “garantizar los derechos de todos”.



Reacciones políticas también en la izquierda. Desde IU-Convocatoria por Asturies su portavoz Xabel Vegas ha denunciado que el convenio “es como poner la zorra en el gallinero”, ya que el objetivo que persigue Quirón sería beneficiarse de contratos públicos.
“Es un disparate dejar la valoración del sistema asturiano en manos de una empresa que mercadea con la salud de la ciudadanía” ha explicado por su parte Covadonga Tomé, para la que el desarrollo de sanidad privada se hace en todas partes a costa del sistema público: “mientras Quirón proyecta hospital en Xixón la ampliación de Cabueñes sufre un nuevo varapalo”.



























