Las izquierdas deben dejar de pelearse por diferencias “de decimales” y plantear un modelo alternativo más deseable que el capitalismo: “Transformar el mundo implica transformar aquello que vivimos como deseable”. Juan Ponte expuso este viernes en El Manglar de Oviedo/Uviéu las claves de su primer libro, “El capitalismo no existe”, un ensayo en el que plantea que el neoliberalismo se ha acabado y hemos entrado en una nueva forma de darwinismo social explícito, de rehabilitación de una supuesta “jerarquía natural.
“Trump no es la causa, es más bien la consecuencia y un síntoma de lo que puede estar por llegar, si no le ponemos remedio” explicó Ponte, profesor de filosofía en enseñanzas medias y en la actualidad director general de Agenda 2030 del Gobierno asturiano.

Frente al “fetiche de la colaboración público-privada, que consiste en socializar pérdidas salvar al sistema bancario y financiero, y privatizar beneficios”, Ponte apoyó la “colaboración público-comunitaria” y la intervención del estado para “planificar, tomar la delantera y no ir a remolque de los intereses privados de los nuevos señores feudales”.
“El liberalismo es incompatible con el capitalismo” afirmó Ponte, para el que las grandes corporaciones no quieren libre concurrencia competitiva, sino privilegios.
El acto estuvo organizado por La Ciudadana y contó con la moderación del economista Darío Díaz, miembro de Amigos de Mieres.



























