Foro y PP tratarán de dar marcha atrás a la declaración de zonas tensionadas de los barrios de La Arena y Cimavilla. El portavoz del Gobierno, Jesús Salvador ya había lo había dejado caer hace dos semanas, y esta semana las derechas gijonesas oficializaban su propósito de llevar al próximo pleno una moción para tumbar la declaración, impulsada en otoño de 2023 por Podemos, y que salió adelante gracias a los votos favorables de PSOE e IU, y la abstención de los partidos del gobierno local.
En apenas tres meses Carmen Moriyón ha pasado de pactar con Ovidio Zapico la declaración de zonas tensionadas a aliarse con el PP para tumbarla. La posición del socio menor parece haber sido clave en el cambio de postura de la coalición conservadora. En plena ofensiva contra la Ley de Vivienda ni el PP asturiano ni el PP español se pueden permitir que en una ciudad cogobernada por el partido se vaya a colar una zona tensionada. Prietas las filas frente al “intervencionismo estatal” en el libre mercado.
Desde Izquierda Unida, su portavoz gijonés, Javier Suárez Llana, ha insistido en que “no hay marcha atrás” en la declaración de esas zonas tensionadas, al tiempo que ha querido “mandar un mensaje de tranquilidad” a los vecinos de esos barrios, y ha reclamado al Gobierno local que “deje de enredar” en esta materia.
La consejería de Vivienda tiene previsto declarar 16 zonas tensionadas en Asturies, entre ellas las de Xixón, cuya tramitación sigue adelante, más allá de un pleno gijonés en el que las derechas tienen mayoría para aprobar su moción.
Lo que parecía iba a ser un insólito caso de colaboración institucional entre un gobierno conservador y otro progresista, apunta ahora a un coche institucional entre un Ayuntamiento contrario a la regulación de los alquileres, y un Principado partidario de intervenir el mercado. El PP puede estar más que cómodo en este escenario.



























