Es probable que a muchas personas les suene el rostro de Eduardo Antuña, aunque luego no sean capaces de ponerle nombre. El de Tuilla lleva tres décadas siendo una presencia familiar en el cine español, uno de esos eficaces secundarios que dan color y profundidad a una película. Este domingo el festival ovetense FOCO reconoció al langreano por su extensa trayectoria en el mundo de la interpretación.
Nacido en Tuilla en 1972, Antuña descubrió el teatro amateur en su pueblo. Una pasión que posteriormente educaría en el ITAE gijonés, donde se formó profesionalmente como actor. En Asturies trabajó con el histórico grupo teatral Margen, pero con 25 años decidió hacer las maletas y marcharse a Madrid a probar suerte. Sin padrinos y con un físico alejado del prototipo de los galanes de moda, Antuña tenía todas las papeletas para haber fracasado, pero no fue así.
Su primer gran papel llegó de la mano de un cineasta marginal, Santiago Lorenzo, y una película tan maldita como venerada, “Mamá es boba”, de 1997. La cinta, una comedia dramática sobre una familia que roza el retaso mental y sufre el menosprecio de sus vecinos, fracasó comercialmente, pero supuso un gran salto adelante en la carrera de Antuña.




Tras “Mamá es boba” llegaría su papel de friki de Star Wars en “La Comunidad” de Alex de la Iglesia. Junto a Terele Pávez y Carmen Maura Antuña compondría uno de sus personajes más recordados en una de las mejores películas del cineasta bilbaíno. Desde entonces Antuña no ha parado de trabajar interpretando todo tipo de papeles, pero siempre con preferencia por los personajes extremos, perdedores y pobres diablos ubicados en los márgenes de la normalidad.
“Literato” fue su último trabajo en Asturies, en una película ambientada en la cuenca minera que tan bien conoce.
No tiene intención de jubilarse nunca y amenaza con morir sobre el escenario, con las botas puestas, como su admirado Agustín González, otro de esos secundarios que siempre estuvo allí, una tradición de comediantes de la que Antuña es legítimo y orgulloso heredero.



























