El pleno del Congreso ha rechazado este jueves, con los votos en contra del PP, Vox y Junts y tras un bronco debate, la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública (Aesap) que hace una semana recibió el respaldo unánime de todos los grupos en la Comisión de Sanidad, a excepción del de Santiago Abascal.
Finalmente, y contra todo pronóstico, el futuro organismo que debía gestionar y coordinar las crisis y amenazas de salud presentes y emergentes, ha recibido solo 167 síes frente a 176 noes: además de los de Vox, los del PP, Junts -que ni ha intervenido en el debate- y de la diputada socialista Maribel García, en cuyo caso lo ha hecho por error.
Este proyecto de ley modificaba la Ley General de Salud Pública de 2011, con catorce años de retraso y cinco después de la explosión de la covid-19, cuando se retomó su promesa.
La derecha contra Fernando Simón
Una de las cuestiones importantes de la agencia era quién la iba a dirigir, y aunque la ministra de Sanidad, Mónica García, ha explicado en varias ocasiones que se habría un concurso de méritos y capacidades, todas las miradas estaban puestas en Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias.
Precisamente, parte de los discursos del debate de hoy han arremetido contra Simón, presente en la tribuna junto a varios compañeros, y quien ya ha manifestado que no ha decidido si se postulará, y que si lo hace nunca aceptará un nombramiento a ‘dedo’.
“Al final va a acabar siendo un chiringuito, una agencia, pero de colocación”, ha denunciado la popular Ana Belén Vázquez, quien ha mostrado su “preocupación” porque el Gobierno ha propuesto un organismo “sin financiación, sin garantía de independencia y con un gran riesgo de servir sólo para el control político y la propaganda”.
“Dijimos que podría convertirse en un chiringuito para colocar a los suyos y no nos equivocábamos”, ha enfatizado David García, de Vox, que ha descargado contra el “infame” y “funesto portavoz del Gobierno de Sánchez durante la pandemia”, el que “ante la mentira y la manipulación ni denunció ni dimitió” porque solo fue “un títere al servicio de Salvador Illa y de Pedro Sánchez”.
Repercusiones en Asturies
El rechazo del PP contrasta con el apoyo del también popular Alfredo Canteli al organismo público, para el que desde el Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu y el Gobierno asturiano se defendía La Vega como posible ubicación.
Rafa Cofiño, de Sumar, ex responsable de salud del Principado durante la pandemia, y uno de los impulsores de la Agencia, ha señalado que “estamos en estado de shock” después de este inesperado rechazo, ya que el organismo parecía contar con un apoyo mayoritario para ser aprobado. “Necesitamos una agencia lo antes posible” ha subrayado Cofiño, que ha definido como “falta de responsabilidad” el cambio de voto del PP y Junts.
En palabras de Gaspar Llamazares, que había defendido el emplazamiento de La Vega, posteriormente asumido por Ayuntamiento y Principado, se trata de “un tiro en el pie por parte del PP”. “Volveremos a intentarlo” ha explicado el portavoz de IU-Convocatoria por Oviedo/Uviéu, para el que la Agencia Estatal de Salud Pública “ha tropezado con el escollo de la polarización política”.



























