Los últimos datos de la Encuesta de Condiciones de Vida adelantados hace unas semanas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) mostraban cómo Asturias ha conseguido reducir sus tasas de pobreza de un modo muy significativo en el último año. También a nivel nacional el riesgo de pobreza o exclusión social se ha reducido hasta situarse en el 25,8% de la población residente en España. Eso supone unos 12,5 millones de personas viviendo en esa situación, la cifra más baja desde 2014. No obstante, la Red Europea contra la Pobreza (EAPN) recuerda que hace una década que no se logra bajar del 25%: es decir, al menos 1 de cada 4 personas en nuestro país se ha mantenido en riesgo de pobreza y/o exclusión social en la última década.
En el caso asturiano, todos los medidores del indicador AROPE han bajado en el último año. La tasa AROPE ha descendido del 25,0% al 20,9%; el riesgo de pobreza ha pasado del 18,6% al 15,6%; la tasa BITH (hogares con baja intensidad de trabajo) del 13,6% al 10%; y la carencia material y social severa ha disminuido levemente pasando del 6,5% al 5,7%. Los únicos ítems que ascienden en relación al año 2023 son los relativos a las personas que no pueden permitirse disponer de un automóvil (del 3,9 al 5,1%) y el porcentaje de personas con retrasos en los pagos relacionados con la vivienda, que se ha incrementado del 13,6 % al 14,2%.
Estos datos vienen a refrendar una evolución positiva en nuestra comunidad. Se trata del cuarto año consecutivo en el que Asturias logra reducir la tasa de población en riesgo de pobreza o exclusión social. Desde el 27,2% registrado en 2020, año pandémico, se ha ido bajando paulatinamente hasta el 20,9% actual. No obstante, tal y como señalan desde EAPN-Asturias, “esa leve reducción coincidente con la tendencia nacional, no se está reduciendo ni a la velocidad con la que aumentó en los últimos años, ni a la velocidad a la que debería reducirse para alcanzar los objetivos de la agenda 2030”.

Más allá de la buena coyuntura económica y la bajada del desempleo, EAPN-Asturias señala que políticas sociales como el incremento del Salario Mínimo Interprofesional, el bono social térmico o las reducciones en el transporte público están contribuyendo a reducir el número de personas en riesgo de exclusión. Sin embargo, sigue habiendo colectivos en una situación delicada, principalmente las madres solteras y los jóvenes. De hecho, una de las asignaturas pendientes en el caso asturiano tiene que ver con el empleo juvenil.
Más allá de las políticas del gobierno central, el papel de las Comunidades Autónomas para reducir la pobreza es crucial. Las inversiones en gasto social, las rentas autonómicas que complementan el Ingreso Mínimo Vital y las políticas de vivienda son para EAPN decisivas a la hora de luchar contra la exclusión. Las comunidades que han conseguido reducir en mayor medida su tasa AROPE son Galicia (-6,7 puntos), Baleares (-4,4) y Asturias (-4,1). Por el contrario, las regiones con un mayor incremento son Castilla La Mancha (+2,5 puntos) y Murcia (+1,9).
Prestación universal por crianza, fiscalidad progresiva y vivienda asequible, las cuestiones pendientes
Entre las medidas propuestas para continuar bajando las tasas de exclusión, EAPN propone una prestación universal por crianza que haga frente a las altas tasas de pobreza infantil. También señalan la urgencia de tomar medidas en relación a la vivienda, como la protección frente al desahucio o la promoción del alquiler social. Asimismo, la asociación señala la importancia de elaborar una política fiscal que palie le desigualdad y redistribuya la riqueza.
El último Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en Asturias, publicado por Cáritas y la Fundación Foessa en 2022, señalaba que “los problemas más frecuentes, que afectan a más del 8% de la población, son cinco: el desempleo de todas las personas en edad activa que residen en el hogar (11,3%), la insalubridad de la vivienda (10,3%), los gastos excesivos de vivienda (10,3%); la falta de interés o de posibilidades de participar en procesos electorales o en entidades ciudadana (9,2%); y dejar de comprar medicamentos debido a problemas económicos (8,6%)”.



























