Han comenzado esta semana las obras de remodelación del parque de La Electra, y también la polémica con unas talas que parte de los vecinos de la zona califican de indiscriminadas.
“Se nos llevan los demonios al ver cómo arrasan con los árboles a plena luz del día, sin ningún cuidado, lo que echa por tierra nuestra esperanza de que se trasplanten estos pobres ejemplares” comenta François Degraff, vecino de la zona, opuesto a la tala de árboles, que califica de “crimen”.
Según este vecino habría bastado con podarlos para aumentar la claridad en la plaza y evitar los problemas que árboles muy frondosos puedan estar generando a los vecinos de los pisos más bajos.

El Ayuntamiento anunció en 2023 una inversión de casi 200.000 euros para renovar este espacio verde, ubicado en los antiguos terrenos de la antigua central térmica Electra. El gobierno local defiende que la obra va a suponer una mejora en la accesibilidad al eliminar el pavimento actual, que resulta incómodo para el tránsito y también para el acceso de los equipos de emergencia, así como que hará más confortable la estancia en él.
Las obras, si bien están apoyadas por la Asociación Vecinal La Serena, que habían denunciado problemas de inseguridad en el parque, cuentan con la oposición de otro sector vecinal, que considera que la tala de los árboles era innecesaria y priva al vecindario de un pulmón verde. “Desde el lunes asistimos impotentes a este desastre” apunta Degraff, portavoz de los contrarios al modo en que se está haciendo la reforma.



























