Se conoce como PAS, Personas Altamente Sensibles, a quienes perciben y procesan la información de forma más intensa que el resto, lo que les permite, para bien y para mal, notar detalles que otros pueden pasar por alto. La Persona Altamente Sensible recoge mucha información de su alrededor y piensa en ella profundamente antes de actuar. Esto le lleva a requerir más tiempo de reacción ante cada tarea. También le afecta todo más, y eso a veces puede ser un problema que también toca abordar.
Cata del Riego, una de las impulsoras del Espacio PAS, define ser PAS como “un rasgo de personalidad”, y no como una etiqueta psicológica o psiquiátrica. “No queremos estigmatizarnos” explica Cata sobre una forma de ser “con pros y contras”, y que va a contracorriente de una sociedad que premia el individualismo, la competitividad y la insensibilización con respecto a los demás.



Ubicado en el barrio de El Llano, Xixón, Espacio PAS es “un lugar de encuentro para desarrollar proyectos personales o colectivos: artísticos, de salud -física y emocional-, educativos, lúdicos y culturales”. Talleres, grupo de lectura, reuniones o performances como la que la propia Cata realizó la pasada semana para inaugurar el local. También ofrecen psicoterapia y acompañamiento en procesos de cambio, y están poniendo en marcha un grupo de investigación sobre adicción tecnológica.
La asociación Líneas de Fuga y el colectivo Toc-Hadas impulsan este centro social abierto a todo tipo de personas y en el que prefieren más hablar de autogestión que de autoayuda. Se financiarán con las aportaciones de socias, colectivos y sus servicios. Las primeras actividades en las que ya se puede participar son talleres de relajación y reducción de estrés, y un grupo de lectura sobre la pensadora feminista Rita Segato.



























