Seis expresidentes de gobierno iberoamericanos y el exjefe del Ejecutivo español José María Aznar han participado este jueves en el ovetense Teatro Campoamor en un acto contra el “populismo”. El colombiano Andrés Pastrana (1998-2002), el mexicano Felipe Calderón (2006-2012), el argentino Mauricio Macri (2015-2019), la costarricense Laura Chinchilla (2010-2014), el uruguayo Luis Lacalle (2020-2025) y el ecuatoriano Jamil Mahuad (1998-2000) se han dado cita junto a Aznar en la capital asturiana.
Organizado por la Fundación Libertad y Desarrollo, entidad que preside el empresario guatemalteco de origen asturiano Dionisio Gutiérrez, el encuentro ha propiciado la protesta de asociaciones y partidos de izquierdas, que han reunido a unos 200 manifestantes a las puertas del Campoamor con silbatos y pancartas.

Nieto de asturianos “muy pobres”, Gutiérrez ha asegurado que sigue llevando a “Asturias en el corazón” en un momento en el que se asiste al retorno de la “creciente seducción del populismo”, una movimiento que calificó de reflejo de una crisis de la civilización en el que las democracias se convierten en espectáculos vacíos.
En su opinión, la democracia está huérfana y la libertad en peligro por la retirada de la élite y la falta de dirigentes competentes, por lo que es preciso reconquistar y reformular la libertad, dejar atrás la nostalgia y apostar por los valores, la imaginación y una política de esperanza y de libertad económica.
Pastrana ha reconocido que se vive un momento de policrisis en el que se cuestiona la democracia y los niveles de desarrollo y bienestar, y en el que está clarísimo que hay una crisis de la política por la falta de confianza en un modelo que se encuentra en su momento más bajo y en el que la ciudadanía observa con indiferencia los sistemas políticos y en el que los autoritarismos ganan terreno.




Calderón también ha advertido de que por la vía democrática se han puesto los peores autoritarismos que se han visto en América Latina, como son los casos de Daniel Ortega o Hugo Chávez.
“Por la vía democrática coronaron a los peones, les hicieron reinas y no piensan salir, y ese puede ser, y ojalá me equivoque el camino de México”, ha subrayado tras advertir de que si se pensaba antes que la democracia había llegado para quedarse, ésta ha agotado la capacidad de atraer a la gente.
Elogios a Milei y críticas al Gobierno de PSOE y Sumar
Macri, por su parte, ha mostrado su esperanza de que Argentina sea el primer país en librarse del “virus del populismo” que hace 70 años empezó a exportar a todo el mundo, y ha llamado la atención de que a pesar de este movimiento o de la incertidumbre que ha generado la vuelta de Donald Trump “el mundo está cada vez mejor porque la revolución tecnológica supera la crisis de la política”.

Ahora la gente es millonaria en información, pero también en expectativas por lo que, según Macri, la gente al final sale a la calle y la invade porque “todos dicen que quieren más” y aparecen “magos” que dicen que lo tendrán si les dan todo el poder, y casos como el de Venezuela “que ha quedado atrapada en una destrucción sin límite”.
Chinchilla, por su parte, se ha mostrado convencida de que lo malo no son las nuevas tecnologías que viralizan las falsas noticias y la desinformación, pero sí cree necesario que se aborde con urgencia una nueva ética que ante la revolución tecnológica y la inteligencia artificial “genera más bienesatr digital y enaltezca la dignidad humana”.
El expresidente del Gobierno José María Aznar ha considerado este jueves que la política española debe “recuperar la vitalidad” con “gente nueva” porque está viviendo una “crisis muy grave” y “no puede seguir siendo una sucesión de escándalos inaceptables propia de los bajos fondos”.



























